Cultura

¿Qué pasó y qué pasará con la ​ 27​ Bienal de Artes Visuales?


SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Los premios no hacen artistas y las bienales no consagran nada o a nadie.... Esta vez, el tono del debate  en torno al veredicto de la XXVII Bienal de Artes Visuales ha alcanzado niveles sin precedentes en el marco de las cuales no todo es derecho al pataleo.

Siempre ha habido, siempre hay y siempre habrá posiciones, contradicciones y debates con los veredictos de la Bienal,  un evento  llamado a ser una plataforma de empuje y promoción del arte visual.

Los miembros y dirigentes del Colegio Dominicano de Artistas Plásticos, presentando institucional  la postura más encendida. Hay que determinar si esta posición está avalada por el CODAP como tal.

La directora del Museo de Arte Moderno, María Elena Ditrén, la cual establece que el CODAP si es miembro del comité organizador y que ha participado de sus reuniones.

El artista plástico Vladimir Velásquez, quien considera Inadmisible, el veredicto del jurado y denuncia copias y plagios.

Más de 60 artistas plásticos reconocidos han salido al ruedo para defender la libertad creativa y validar los resultados, alegando que metodológicamente la Bienal ha superado deficiencias  debido a la falta de criterios claros  de selección y premiación. El listado de los firmantes es respetable.

Las tres jurados, que aportan razones que deben ser debatidas sin apasionamiento y con respeto. Para quienes no las conocen, estas son sus señales de identidad:

Chus Martínez  es de La Coruña, España. Actualmente la conservadora jefe de El Museo del Barrio en la ciudad de Nueva York. Anteriormente ha ejercido de Jefa del Departamento curatorial de la  más reciente edición de Documenta, que tiene lugar cada cinco años en la ciudad alemana de Kassel. Ha  sido Conservadora Jefe del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (2005-2008).

Quisqueya Henríquez nació en la Habana, Cuba, pero se radicó en Santo Domingo.  Realizó sus estudios en el Instituto de Arte Superior de la Habana y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Está considerada como una de las artistas jóvenes de mayor calidad y proyección internacional.

Bingene Armenteros nació en República Dominicana. En el 2001 completó una maestría en Historia de Arte y Mercadeo de Arte en el programa de Christie's Education. Es directora de la Fundación Goiena y Arte Berri. Ha sido profesora en Flacso y APEC.

​Un tema no simple​

Pero el tema  no es tan simple porque se corre el riesgo de comprometer la libertad creativa con el mismo nivel de riesgo con que se puede también comprometer el carácter nacional del quehacer visual, extraviando entre las modernidades la particularidad del ser localmente diferenciables en materia de arte. Son posturas que demandan debate de altura y respetuoso.

Para el caso de la especie, complejo por involucrar una posible redefinición del perfil nacional del arte que se debate entre la validación de las corrientes estética en vigencia, con el performance, la instalación, la foto digital y el video como puntas de lanza, frente a la labor creativa tradicional, clásica y de permanencia, como son la pintura y la escultura, particularmente si el evento se ha dedicado a la memoria de un pintor de esos que establecieron prestigio y sello en base a la pintura como tradicionalmente se la concibe: el maestro Domingo Liz, declarado Premio Nacional de Artes Plásticas 2012, mediante el Decreto 597-10, galardón recibido por Mercedes Morales viuda Liz y sus hijos Tania y Pablo Liz, durante el acto de apertura del magno evento cultural.

Queda claro que, pese a las voces y protestas, algunas de las cuales  tienen  bases reales y discutibles y en alforjas  se cargan razones a revisar con humildad,  aun cuando también hay exageraciones, limitaciones conceptuales y arte de escaso vuelo,  y un ilimitado  amor por lo propio del ser creativo, lo que no impide reconocer que entre las obras seleccionadas expuestas finalmente, hay arte verdadero, incluyendo piezas que merecerían un premio o una mención que finalmente no tuvieron, pese a lo cual justo será decir que hay piezas que no lo merecen por su pobreza en realización o concepto, el haber llegado a sala.

Queda claro igualmente que  quedan sin ser premiadas algunas a las que encuentro con  mayor  valor de realización y de concepto que algunas de las que se  aparecen en el edicto de méritos que premia finalmente y no se trata  de censurar  el jurado, que  analizó  y valoró 186 obras seleccionadas, de entre más de 500 que llegaron como propuestas. La capacidad de juicio y la trayectoria de las integrantes del jurado, debe ser respetada. La unanimidad en materia de premiaciones es imposible de alcanzar, pero oleada de protesta y reacciones, puede ser aprovechada para ver qué de razones hay que conduzcan a una revisión de procederes.

Premios

El Gran Premio de la bienal fue otorgado a unanimidad a la joven Joiri Alphonsina Minaya Feliz, por su video,"Metonimia" y su performance, "Satisfecha", propuesta acusada de violar los reglamentos del certamen por haber sido presentada previamente en los Estados Unidos.

Otra de las críticas a estas obras le recriminan la simpleza en la construcción, pero el jurado sostiene haber investigado y obtenido certificaciones de instituciones mencionadas, indicando que no es cierto.

Otros  premiados:

Engel Stalin Leonardo Bello y Laura Michelle Castro Matos, por su Instalación, "Moderno Tropical".

Ariadna Margarita Canaán Rivas, por su Instalación "La Casa de Piedras". Luís Ernesto Arias Pérez, por su instalación, "Cibercity 3001".

Citlally Miranda Pérez, por su Fotografía, "Sesión con Salomé (tríptico)"

Ángel González Urrelly, por su Dibujo "Deforestación: de la jungla a la botánica" (díptico) .

Patricia Castillo (Patutus), por su instalación, "Vibraciones bajas".

Polibio Díaz Quiroz, por su Video, "Manifiesto".

Julianny Zaira Ariza Volquez, por su instalación "De la Serie "bien-estando" #1.

Las menciones de honor Jonnathan Sánchez, Miguel Ramírez, Natalia Ortega, Pascal Meccariello, José Cestero, José Pión,  Darío Scapellato, Pancho Rodríguez, Eliazar Ortiz, Luis Hidalgo y Dalton Gata García.

Debate que aporta

Puede haber posturas producto del infinito amor que tiene cada creador por su obra, partiendo de los ribetes nunca bien definidos del ego particular del artista, pero también hay, en lo que se exhibe en los cuatro pisos del Museo de Arte Moderno, una muestra de arte verdadero, apropiaciones, inspiraciones y uno que otro plagio, copia, apropiación o inspiración,  todo depende de cómo se califique desde fuera del proceso creativo, desde el punto de vista de quien llega a ver las obras.  Recuerdo que antes, nos hemos hecho eco de plagios notables, que se les pasaron a los jurados de selección y llegaron a sala final de exposición de la Bienal.

¿Saben los artistas que  bases de la Bienal establecen  lo irrevocable del veredicto como, pero ello no es obstáculo para entender que  "todo esta consumado" y en el caso, lo útil es ver que de positivo y cierto tienen las posturas criticas, de las cuales se pueden obtener enfoques útiles para el futuro de las próximas entregas.

" Los teóricos del momento han acuñado el eufemismo de "apropiación" para justificar que cualquier artista tome prestado (?) de la obra de otro, con el argumento de que en pasado, específicamente en el  Renacimiento, los artistas siempre trataban los mismos temas: las natividades, los cenáculos, las crucifixiones, vidas de santos, etc., pero lo que no aclaran es que esos temas eran lo que les pedían los patronos quienes los contrataban, muy específicamente, la iglesia, y en cuyo tratamiento, no el tema, esos artistas realizaban verdaderas proezas creativas que los diferenciaban unos de otros; basta comparar "La última cena" de Leonardo con la Tintoretto, o "El juicio final" del Giotto con el de Miguel Ángel, por poner un ejemplo.

En esta época con la proliferación de las "vanguardias", y muy específicamente, con el movimiento "Dada" a comienzos del siglo XX, cualquier cosa puede ser arte, sobre todo desde que Marcel Duchamp no sólo se le ocurrió exponer el urinal en 1917, sino también, cuando a una reproducción de la Gioconda de Leonardo le puso un par de bigotes, y ya dizque hizo una obra nueva e independiente, y desde ahí ha venido toda la confusión que se arrastra hasta nuestros días (tal vez si Duchamp hubiese sido oriundo del tercer mundo y no un francés de la aristocracia, probablemente habría pasado sin pena ni gloria, pero bueno...), confusión que propicia la misma crítica y los curadores para pescar en río revuelto.

Sobre La Casa de Piedra , se trata de un plagio, porque la única diferencia que existe con relación a este de España, es que ese es con piedras, y el de aquí es con escombros, nada más.

Lo que hay

En la Bienal hay de todo: hay arte creativo, que hay obras deficientes,  excesivamente periodísticas, sensacionalistas, panfletarias  o utilitariamente  perecederas. Piezas  cuestionables y panfletos que no debieron llegar al público. Piezas con una unidireccionalidad en su mensaje que le resta fuerza a su discurso plástico

También hay obras que debieron ser premiadas y no lo fueron. Hay obras que establecen desde su silencio plástico, un diálogo y un cuestionamiento, como Pájaros, transgresión atrevida y tremendamente bien lograda al punto de dejar al espectador más preguntas que respuestas.

Pero, para el caso de la XXVII Bienal de Artes Visuales 2013, la reactividad producida ante el veredicto de las jurados, cuya capacidad de juicio y creación está fuera de y cuestionamiento.  Se trata de un enfrentamiento de visiones estética, a lo que se agregan ego y críticas correctas e incorrectas.

Se trata de las disparidades de criterios en un área tan subjetiva como lo es la de apreciación de cánones y géneros plásticos, que finalmente tienen el objetivo de replantear aspectos mejorables en el montaje de las Bienales Nacionales de Artes Visuales.

Lo mejor es ir al Museo de Arte Moderno y hacerse su juicio. La invitación queda hecha.

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