Los cortes se mantienen desde hace más de tres semanas en la capital boliviana. En un operativo que incluyó a unos 2.000 efectivos, la policía intentó abrir camino a vehículos con alimentos y combustibles, pero la escena culminó en disturbios.
Los agentes lanzaron gases lacrimógenos cuando manifestantes con hondas y petardos intentaron defender los puntos de bloqueo en la ciudad de El Alto (oeste), vecina a La Paz, y en la carretera hacia Oruro (sur).
Aunque vehículos de carga consiguieron sortear los bloqueos, por la tarde algunas zonas fueron retomadas por los manifestantes.
Las autoridades no reportaron al momento heridos ni detenidos.
La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, el sindicato agrario más grande del país, llamó a sus miembros a "masificar" los bloqueos.

"¡Todo tiene un límite!"
En declaraciones a la cadena de televisión argentina TN, Rodrigo Paz aseguró que va a "extremar todos los esfuerzos" para lograr un diálogo, pero que "todo tiene un límite", sin descartar medidas como un estado de sitio si lo ve necesario.
Este domingo se espera que el gobierno se reúna con campesinos aimaras, uno de los principales grupos que mantienen paralizadas las vías en gran parte del altiplano boliviano.
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