«Ricky» Rosselló, el gobernador de Puerto Rico que dimitió por el escándalo del chat homófobo y misógino

Ricardo Rosselló

Getty Images.
El gobernador Ricardo Rosselló había dicho que no pensaba dimitir.

Cuando en septiembre de 2015 lanzó oficialmente su candidatura a la gobernación, Ricardo Rosselló invitó a los electores a que le acompañaran a «construir un nuevo Puerto Rico».

La isla atravesaba una situación económica muy difícil, con una deuda muy elevada y unas pobres perspectivas que estaban impulsando a muchos boricuas a emigrar, sobre todo a Florida.

«Ricky», como se le conoce popularmente, prometía hacer frente a esta situación y afirmaba que no había una «crisis de la deuda» sino una «crisis de credibilidad» del gobierno. Y prometía solucionarla con transparencia.

Los votantes le hicieron caso y lo llevaron al Palacio de Santa Catalina, sede del Ejecutivo boricua, en noviembre de 2016.

Pero ahora, tras una ola de protestas sin precedentes en las últimas décadas, Rosselló se ha visto forzado a renunciar a su cargo.

Ricky Martin y Residente.

Getty Images
Ricky Martin y Residente son dos de los artistas de renombre que han participado en las protestas.

Durante las últimas dos semanas, las calles del viejo San Juan se vieron desbordadas con manifestaciones de miles de ciudadanos que pedían su dimisión.

«Ricky vete ya» y «Ricky renuncia ya» eran las principales consignas de las manifestaciones respaldadas por conocidos artistas boricuas como Ricky Martin, Residente, Bad Bunny y Luis Fonsi.

El disparador de las protestas fue la divulgación de un chat privado con mensajes sexistas y misóginos que el gobernador mantuvo con un grupo de sus colaboradores más próximos.

La indignación por estos polémicos diálogos de casi 900 páginas de extensión se sumó al malestar existente por la acumulación de problemas económicos en la isla, a las duras consecuencias dejadas por el paso del huracán María en 2016 y al estallido de varios casos de presunta corrupción.

Pese a todo, Rosselló hizo todo lo posible por evitar su caída hasta que este miércoles tiró la toalla poniendo fin a su gobierno.

Científico y heredero político

«Ricardo Rosselló es una celebridad desde que su padre estaba en La Fortaleza», escribió durante la campaña electoral de 2016 el reverendo Pablo Jiménez Rojas en su blog en el diario boricua El Nuevo Día.

«La Fortaleza» es el otro nombre que recibe la sede del Ejecutivo boricua que, entre 1993 y 2001, estuvo ocupada por el doctor Pedro Rosselló, padre de Ricky y uno de los líderes más importantes del gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP).

Pedro Rosselló.

Getty Images
Pedro Rosselló fue gobernador de Puerto Rico entre 1993 y 2001.

Nacido en 1979, Ricky era aún un adolescente cuando su padre llegó a la gobernación.

Durante los últimos años del mandato, el joven estuvo fuera de Puerto Rico cursando estudios en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), del que egresó en 2001 con un título en Ingeniería Biomédica y Economía.

En sus años de pregrado fue presidente de la Asociación de Estudiantes de Puerto Rico del MIT y capitán del equipo masculino de tenis.

Posteriormente, cursó un doctorado en Ingeniería Bioquímica de la Universidad de Michigan y realizó otro posgrado en investigación de células madre en la Universidad de Duke.

Rosselló es cofundador de la empresa Beijing Prosperous Biopharm, una farmacéutica enfocada en el desarrollo de productos para el tratamiento del cáncer, la diabetes, el VIH y las enfermedades neurodegenerativas.

En el campo de la política, Rosselló estuvo muy implicado en la infructuosa campaña que en 2008 realizó su padre para intentar regresar a la gobernación.

Pocos años más tarde, el joven Rosselló fue cofundador del movimiento Boricua ¡Ahora Es!, un grupo de presión creado en 2012 con miras a intentar impulsar la integración de Puerto Rico en EE.UU. como un estado con plenos derechos y no como el estado libre asociado que es en la actualidad.

Ese objetivo, la búsqueda de la estatidad, es también una de las promesas fundamentales del PNP, el partido a cuya presidencia renunció Rosselló en un intento de aplacar la revuelta política en su contra.

Entre la misoginia y la corrupción

Hasta hace dos semanas, la vida política del gobernador, cuyo mandato ha venido marcado por la deuda y el paso de huracán María, transcurría dentro de cierta normalidad.

Las cosas empezaron a cambiar drásticamente cuando el pasado 13 de julio se filtraron casi 900 páginas de contenido de un chat privado en Telegram entre el gobernador y sus colaboradores.

Protesta en Puerto Rico.

Getty Images
El contenido sexista de los mensajes del chat generó gran indignación.

La ola inicial de indignación se produjo en reacción al tono homófobo, misógino y sexista de muchos de los mensajes, entre los que abundaban los «chistes» sobre conocidos periodistas, políticos y activistas.

La existencia del chat fue revelada por un trabajo del Centro de Periodismo Investigativo (CPI), una ONG dedicada a fomentar el acceso a la información en Puerto Rico que publicó las 889 páginas de diálogos.

Ante el escándalo, Rosselló pidió disculpas públicamente e intentó pasar la página diciendo que había cometido algo impropio pero no un delito. Al tiempo que se produjo la renuncia de dos altos funcionarios que también participaban en el chat.

Pero, las implicaciones de este caso irían más allá.

El miércoles 17 de julio, el CPI publicó una investigación sobre los vínculos entre funcionarios y empresarios que se evidencian en el chat y que los periodistas afirman haber corroborado con fuentes adicionales.

https://twitter.com/ricky_martin/status/1150158743927058433

«El chat revela una dimensión hasta ahora desconocida sobre la forma como se manejaban los asuntos públicos y las decisiones de política pública a través de los teléfonos celulares», explicó entonces a BBC Mundo Carla Minet, directora ejecutiva del CPI.

«Esas conversaciones tenían lugar entre el gobernador y sus secretarios de gabinete; y en ellas participaban también personas allegadas a Rosselló que no tienen ningún puesto público, empresarios que tienen intereses económicos y que buscaban contratos con el gobierno«, continuó Minet.

«Su contenido lo que revela es que había una dinámica en la que personas allegadas al gobernador solamente por un vínculo afectivo, de confianza o incluso familiar tenían acceso a información confidencial o, por lo menos, privilegiada que les permitía beneficiar a sus clientes en la industria privada», agregó.

Pero, esta no era la primera vez que el gobierno de Rosselló se ve envuelto en un escándalo de supuesta corrupción.

Hace apenas cuatro semanas, se conoció un procedimiento de las autoridades federales en contra de la exsecretaria de Educación Julia Keleherç y la ex directora ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud Ángela Ávila Marrero, así como contra otros cuatro subcontratistas del gobierno.

El grupo enfrenta numerosos cargos entre los cuales se incluyen los de fraude, fraude electrónico y lavado de dinero.

Retroceso

Estos escándalos se suman a otros problemas que padece la isla.

Daños tras el huracán Maria.

Getty Images
El huracán María dejó severos daños en la isla en septiembre de 2017.

«El gobernador Rosselló llegó al poder en un país que ya estaba en medio de una bancarrota, luego de más de una década de depresión económica y en el contexto de un quiebre muy grande de las instituciones políticas. Venía con una promesa de un gobierno de transparencia, que iba a generar oportunidades económicas», explicó Minet.

«Dos años y medio después, la realidad es que el país ha tenido un retroceso significativo en una parte atribuible a su administración y, en otra parte, por el lastre del huracán María», agrega.

Precisamente, la forma y lo que se dice en el chat sobre los esfuerzos de recuperación tras el huracán María son otro motivo de las protestas.

«Se habla, por ejemplo, de cómo estaban tratando de manipular a la opinión pública para hacer ver que los programas para la recuperación -específicamente en el ámbito de la vivienda- han sido exitosos, mientras ellos saben que no lo han sido».

«También se habla del taponamiento de cadáveres en la morgue, que todavía es un problema que persiste después del huracán. Lo que revela en términos generales, si se pudiera presumir, es que hay un desdén y una falta de urgencia de los funcionarios de la gobernación para atender el tema de la recuperación», apuntó Minet.

Ricardo Rosselló y Donald Trump.

Getty Images
Como gobernador de Puerto Rico, Rosselló debió coordinarse con Trump para hacer frente a los estragos del huracán María.

Tras una multitudinaria manifestación realizada el miércoles 13 de julio en el viejo San Juan, considerada por algunos como la mayor en décadas, Rosselló publicó un comunicado en su cuenta de Twitter en el que reitera su arrepentimiento por este episodio.

«Reconozco el reto que tengo ante mí por las controversias recientes, pero creo firmemente en que es posible restaurar la confianza y que podremos, luego de este proceso doloroso y penoso, lograr la reconciliación», dijo.

Pese sus esfuerzos, se siguieron sumando voces relevantes que pedían su dimisión, incluyendo -por ejemplo- a Luis Fortuño, el último gobernador del PNP que había tenido la isla.

https://twitter.com/luisfortuno51/status/1151956337049395216

La crisis se hacía cada vez más aguda, al punto que la representante de Puerto Rico en Washington y militante del PNP, Jennifer González, solicitó una reunión urgente de la directiva de esa organización.

En lo que parecía un último esfuerzo por evitar su caída. El domingo pasado, Rosselló renunció a la presidencia del partido y anunció que no buscaría ser reelecto como gobernador.

Entonces, aclaró que tenía intención de concluir su mandato incluso pese al inicio de una investigación parlamentaria que podía llevar a su destitución.

«Debo ser respetuoso del orden constitucional y le doy la bienvenida al proceso comenzado por la Asamblea Legislativa, el cual enfrentaré con toda la verdad, fuerza, y de manera responsable», dijo entonces el gobernador.

Pero sus gestos parecían insuficientes para contener el malestar.

En un preludio al fin del gobierno, este martes por la noche renunció del jefe de gabinete de Rosselló, Ricardo Llerandi. Al mismo tiempo, se informó que las autoridades judiciales pedían acceso a los teléfonos celulares de las personas involucradas en el polémico chat.

Pocas horas más tarde, este miércoles, el gobierno había caído.

En medio de la temporada de huracanes en el Caribe, Rosselló parece haber sido arrollado por uno de categoría 5.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=CDhpgl99TW8&t=12s

https://www.youtube.com/watch?v=Vj_t9HtAFOY

https://www.youtube.com/watch?v=Vx5mgjdE9Rc

encuesta

¿Cree correcto que los políticos que tienen procesos pendientes en la Justcia sean inscritos como candidatos?

Cargando ... Cargando ...

Participa en el debate

No aceptamos comentarios ofensivos ni denigrantes.
Estamos interesados en el debate de las ideas, no auspiciamos ninguna ofensa contra nadie. Los comentarios que contengan mensajes denigrantes, ofensivos, difamatorios, injuriosos, por razones de raza, de política, de religión o de cualquier otra índole serán eliminados y sus autores excluidos de continuar comentando.

© 2011 - 2019 Editora Acento SAS. Todos los derechos reservados.
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Se un periodista ciudadano - Comparte las incidencias de tu comunidad.