Líneas de Guerra

Pa’ lante con la reelección

Contra todo pronóstico, el comportamiento de la economía durante su gestión ha sido positivo.  El crecimiento se mantiene a un ritmo récord durante este siglo y la tasa de desocupación laboral es cada vez menor.  Sus críticos dicen que la pujanza económica es la cosecha de un fruto sembrado por su antecesor y que en cualquier momento estalla la burbuja, creando las condiciones para una nueva crisis económica de más grandes dimensiones que la más reciente.

Las formas con las que interactúa con la sociedad es también fuente de ataque por parte de sus adversarios, sin embargo, a la luz de sus resultados todos reconocen que ha sido efectiva.  Su política comunicacional, sin duda, será motivo de estudio para la ciencia política en el futuro.  Sin ser un gran orador, ni dar los discursos floridos y conceptuosos de su antecesor logra cautivar a sus seguidores.

Aunque sus opositores lo atacan con virulencia, incitando a la crispación social en su contra, y un sector de su partido se mantiene sublevado ante sus directrices como Jefe de Estado, negándose en todo momento a reconocerle como lider, la plataforma social que lo llevó a la Presidencia se mantiene prácticamente intacta.  La táctica de acoso y derribo a la que es sometido por la oposición política y algunos sectores clave de la sociedad desde 2017 no ha mellado sus posibilidades electorales.

La migración y el narcotráfico son el talón de Aquiles de su desempeño como Presidente.  Aunque las relaciones con su vecino más pobre han estado marcadas siempre por la controversia, viven ahora una etapa de relativa calma que augura tiempos mejores en un eventual nuevo mandato.

Con el viento a favor, y sin una candidatura visible que pueda superarlo en un torneo electoral, la reelección de Donald Trump a dia de hoy parece un hecho.  Aunque las mediciones frente a sus eventuales rivales como Joe Biden, Bernie Sanders o Elizabeth Warren le muestran unos puntos detrás, cuando se mide Estado por Estado Trump esta a la cabeza en todos los que son decisivos en el intrincado sistema electoral norteamericano.

Durante esta semana, el extrovertido mandatario gringo anunció que va a optar nuevamente por la Presidencia, su mayor baza es el rumbo de la economía para seducir a los independientes y su duro discurso contra la inmigración para afianzar a sus seguidores.

Salvo sorpresa, Trump debe ganar en noviembre del próximo año siempre y cuando su oponente sea Biden, Sanders o Warren.  Ninguno de ellos representa el tipo de cambio que la sociedad norteamericana de este tiempo ansía.

Otra cosa fuera si el candidato demócrata es Pete O Rourke, Bill DeBlasio o Pete Buttigieg.  Solo uno de ellos tres estarían en condiciones de constituirse en una opción tan atractiva que termine movilizando a las urnas a los millones de independientes que prefieren resignarse a ver ganar a Trump, antes que ir a votar por una candidatura demócrata que únicamente aspire a derribarle, en vez de levantar una propuesta novedosa.

encuesta

¿Cree usted que tras decisión de Danilo de no buscar reelección el PLD se reunificará?

Cargando ... Cargando ...

Participa en el debate

No aceptamos comentarios ofensivos ni denigrantes.
Estamos interesados en el debate de las ideas, no auspiciamos ninguna ofensa contra nadie. Los comentarios que contengan mensajes denigrantes, ofensivos, difamatorios, injuriosos, por razones de raza, de política, de religión o de cualquier otra índole serán eliminados y sus autores excluidos de continuar comentando.

© 2011 - 2019 Editora Acento SAS. Todos los derechos reservados.
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Se un periodista ciudadano - Comparte las incidencias de tu comunidad.