Atalaya del escrutinio

El Estado de la impunidad

Usualmente hablamos de impunidad cuando individuos o colectivos responsables de crímenes no son debidamente procesados y sancionados por el Estado, desencadenando en consecuencia una creciente ola de criminalidad.  Cuando es el Estado que goza de impunidad, sin las sanciones ni oposición que corresponden a la seriedad de los crímenes de Estado cometidos, el límite es el infierno. Un gobierno que se atreve a cometer crímenes violentos confiando en su asegurada impunidad, no solo en el ámbito de su propio territorio sino incluso bajo las narices de estados amigos y sin esconder la mano, evidencia una seria descomposición del orden internacional. 

El caso del periodista saudí exiliado  en Estados Unidos y colaborador del periódico The Washington Post, Jamal Khashoggi , desaparecido el pasado 2 de octubre después de entrar en el consulado de Arabia Saudita en Estambul, se suma al escándalo del ex espía ruso Sergei Skripal y su hija, envenenados en Salisbury con el agente químico Novichok en marzo 2018 por dos miembros del servicio secreto militar ruso conocido como GRU. Estos recientes hechos, entre muchos otros similares, ponen en evidencia el fracaso de un efectivo sistema de consecuencias y sanciones severas para disuadir a los gobiernos autoritarios de sus acciones criminales. 

Todo parece indicar que el gobierno saudí orquestó un operativo de quince esbirros para hacer desaparecer al periodista crítico de las políticas del príncipe heredero saudí  al momento de su programada visita al consulado en Estambul con fines de obtener un documento certificando su divorcio y poder casarse con su novia turca. Es evidente que el sonado crimen se cometió abiertamente para enviar un poderoso mensaje. 

No se trata de un desconocido  reportero sino de un periodista veterano con muchas relaciones en las altas esferas de Washington y otras capitales mundiales.  La prometida del periodista aguardaba su salida a la entrada del recinto consular hasta pasada la medianoche, con los dos celulares de Khashoogi en mano. De su lado, los sauditas alegan que Khashoggi salió poco después de su llegada y antes de desaparecer, pero no han entregado un video de su salida, solo la imagen de su entrada al recinto fue divulgada por los turcos. Además, las autoridades turcas dicen tener grabaciones del acalorado intercambio en árabe entre el periodista y los esbirros saudíes en el recinto consular. Incluso se habla del uso de una sierra quirúrgica por un médico forense para desmembrar el cadáver de Khashoogi, hecho que descartaría cualquier argumento alternativo sobre la intención original de los perpetradores.  No hubo esfuerzo por disimular la premeditada acción criminal. Dos jets privados viajaron desde Riad y retornaron el mismo día del suceso, llegando la comitiva de 15 hombres al consulado justo antes que Khashoggi y saliendo unas tres horas después. No es este el caso de un supuesto loco atacando a la víctima en la calle, sino de una gran delegación cometiendo el crimen en el recinto consular del Estado saudí, un verdadero crimen de Estado. 

Los sauditas apostaron a la impunidad escogiendo a Estambul como el lugar del crimen y no la ciudad de Washington, que es donde residía el periodista desde 2017 cuando salió de Riad debido al cerco que le tendía el gobierno.  Khashoggi no era la voz más crítica del régimen saudí, pero si tenía una tribuna irritante  en el poderoso Washington Post, y el príncipe heredero ha demostrado repetidas veces que no tolerará el disenso entre sus súbditos. La primera reacción de Trump fue decir que el crimen no ocurrió en su territorio y el periodista no era ciudadano estadounidense, para así justificar su abierta intención de no sancionar al Estado perpetrador con un embargo a la anunciada venta de armas militares. Aun después de haber sido aconsejado por los adultos en su séquito  a prometer “un castigo severo”, Trump ha descartado la opción de suspender la venta de pertrechos militares, argumentando el perjuicio a las empresas estadounidenses y los empleos que tal acción acarrearía. Trump promete acciones contundentes para penalizar el crimen de Estado (en caso de que se compruebe), pero sin sacrificios, porque don dinero es más potente que cualquier consideración ética. La “lealtad” del aliado árabe en los planes del imperio en el Oriente Medio también tiene un peso específico en la justificación de moderar las sanciones al horrible crimen. En respuesta a la declaración estadounidense, Arabia Saudita ha jurado la inmediata retaliación en caso de sufrir sanciones por la desaparición de Khashoggi de parte de Estados Unidos; por ende Trump tendrá que repensar si estaría dispuesto a poner en peligro su ansiada venta de armas. No cabe duda que el príncipe sabe que comprar las armas a China sería la represalia más efectiva contra cualquier castigo impuesto por Trump, y juega su mejor carta.

Imitando a Michael J. Sandel, preguntamos: ¿Queremos un orden mundial en el que todo está a la venta, no solo las armas destructoras y represivas, sino la impunidad del Estado?  Es preciso un ejercicio para razonar juntos sobre los límites morales de las relaciones internacionales respecto a la compra-venta de la impunidad por intereses particulares de los gobernantes y los gobiernos con capacidad de sancionar en el escenario mundial. Permitir por razones económicas la impunidad de un Estado aliado o no, es ser cómplice en el crimen de Estado original. 

https://www.infobae.com/america/mundo/2018/10/14/arabia-saudita-prometio-represalias-si-es-sancionado-por-la-desaparicion-del-periodista-disidente/ 

https://www.infobae.com/america/mundo/2018/10/14/tres-magnates-rusos-hicieron-de-putin-su-enemigo-ahora-estan-todos-muertos/ 

https://www.huffingtonpost.es/2018/10/11/el-caso-khashoggi-asi-se-convirtio-en-humo-un-periodista-critico-con-arabia-saudi_a_23558160/?utm_hp_ref=es-homepage 

https://www.infobae.com/america/mundo/2018/10/14/reino-unido-francia-y-alemania-exigen-una-investigacion-creible-para-esclarecer-el-asesinato-del-periodista-saudita-jamal-khashoggi/ 

https://www.project-syndicate.org/commentary/china-saudi-kidnap-opponents-khashoggi-meng-by-nina-l–khrushcheva-2018-10 

https://www.huffingtonpost.com/entry/jamal-khashoggi-trump-congress-saudi-arabia-lobbying-arms-deals_us_5bc20a93e4b040bb4e82b65a

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