Atalaya del escrutinio

Cuando no aportamos a la solución, prolongamos el problema

Tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto de las malas acciones de la gente perversa, sino del pasmoso silencio de la gente buena.” –Martin Luther King

El silencio de la gente buena se hace cómplice de las malas acciones. La neutralidad circunspecta deviene esbirro del más débil cuando la injusticia se impone. La indiferencia nunca es parte de la solución; ergo es parte del problema.

Durante siglos mucha gente buena toleró la esclavitud, quizás renunciando en lo personal a tener esclavos, pero sin luchar por la abolición. Convencidos de la inhumanidad de esclavizar a sus semejantes, no actuaron para poner fin a la injusticia de la esclavitud, posiblemente pasmados ante la enormidad de la tarea que desbordaba sus limitadas fuerzas individuales.  O quizás por no querer meterse con los vecinos y los parroquianos.

Unos pocos abolicionistas, en cambio, se asociaron para multiplicar sus fuerzas en agresivas campañas; pero siempre faltaron voces y voluntades para la magna misión emprendida. Faltaron muchas personas buenas en ese movimiento liberador. Por falta del apoyo de mucha gente buena, pero apática, se prolongó la esclavitud, y en lugar de finalmente desaparecer con un Big Bang en el siglo XIX, se transmutó en la segregación, el prejuicio y la discriminación raciales contra los descendientes de los antiguos esclavos, perdurando en diferentes grados hasta nuestros días. Mucha gente buena fue parte del problema por no asociarse a los abolicionistas. ¿De qué lado estamos nosotros, con la gente buena absteniéndose de tener esclavos o con los abolicionistas tirados a la calle luchando por la eliminación de la esclavitud?

Muchos de nosotros no maltratamos ni discriminamos a nuestros hermanos. Pero callamos cuando presenciamos el maltrato y la discriminación producto de arcaicos prejuicios, a pesar de intuir que el odio gana fuerza cada vez que lo dejamos pasar sin sancionar. Permitir que un individuo denigre a su semejante más débil por cualquiera de sus atributos físicos o culturales, sin objetar y denunciar el agravio, es ser cómplice de lo malhecho. Es consentir en la desintegración de la sociedad al abandonar al más débil de sus miembros, parafraseando a Amín Maalouf. Nos quejamos del deterioro social de nuestros tiempos, al tiempo que contribuimos a ese deterioro con nuestra pasividad. No se trata solo de no abusar de los más débiles sino también de no permitir que otros maltraten a sus hermanos por ver en ellos “más las pocas diferencias que las muchas semejanzas”-  ignorando su evidente humanidad.

La libertad de expresión  no exonera de las consecuencias nefarias de las palabras de odio. Los ciudadanos comprometidos no debemos dejar solo a los tribunales el castigo de las transgresiones verbales y la discriminación tácita, pues tenemos en esta era digital poderosos medios para sancionar los abusos a la dignidad humana. Así ocurrió la semana pasada cuando la actriz Roseanne Barr fue cancelada fulminantemente por la cadena de televisión estadounidense ABC, perdiendo un contrato multimillonario pocas horas después de haber hecho por twitter un comentario despectivo y de muy mal gusto sobre una dama de ascendencia afroamericana. El despido fue motivado por la rápida reacción masiva en las redes al tuit racista, demostrando el poder sancionador del ciudadano común cuando en concierto expresa su disgusto. Los ejecutivos de ABC y su casa matriz, Disney, se vieron compelidos a detener el deterioro de su imagen pública, sacrificando a un gran costo económico su programa estelar, Roseanne, para evitar males mayores a la empresa. Sus descompuestas palabras tuvieron un alto costo para Roseanne, sus colegas y su patrono, y sirven de advertencia de las consecuencias del abuso verbal.

En contraste con los abusos virtuales, el manejo de las agresiones presenciales tiene características propias, como lo demuestra el reciente caso de un ataque verbal contra una empleada hispana en Houston. María fue agredida por un cliente insatisfecho porque su demanda de una hamburguesa gratis por un cupón no fue atendida como pretendía, amenazando con hacerla despedir de su empleo y ofreciendo comprarle un boleto de avión para deportarla a México, mientras salía con gestos de superioridad del establecimiento. La escena fue grabada por un cliente y subida a Facebook con el comentario, «¡Dios mío! Nunca pensé que experimentaría el racismo tan de cerca», causando revuelo y fuerte rechazo en las redes y los medios de comunicación. No sabemos si la reprimenda social a las palabras  y los gestos ofensivos del tejano  tuvo alguna consecuencia directa para el ofensor, pues lamentablemente su nombre y particulares no fueron divulgados. En todo caso el incidente es reconocido como un momento aleccionador.

En el caso del escándalo del abogado Aaron Schlossberg en un restaurante de Nueva York, la prensa revela que al menos sus oficinas fueron desalojadas del edificio que ocupaban como consecuencia de la mala publicidad provocada por su ofensa a los hispanos. Schlossberg escenificó un  incidente de mal gusto al notar que en un restaurante de Nueva York los empleados hablaban en español con algunos clientes, llegando al extremo de lanzar improperios genéricos en contra de los hispanos y amenazar con llamar al servicio de inmigración, ICE, para delatar a los empleados del establecimiento. Suponemos que su despacho profesional ha sido castigado por la clientela en rechazo a su manifiesta ofensa racista, y por eso ha ofrecido una disculpa pública, aunque aparentemente no se ha sincerado con el público pues alega que es un incidente aislado, siendo inmediatamente desmentido por nuevas grabaciones de sus anteriores agresiones verbales.

No debemos permanecer callados, no debemos permitir la impunidad, no debemos normalizar la diatriba que deshumaniza. Tenemos los medios en nuestras manos, ya no tenemos excusas para ser otra generación más de gente buena arrepentida de nuestro pasmoso silencio. Aportemos proactivamente a la solución para eliminar de raíz el prejuicio y la discriminación en esta generación.

https://acento.com.do/2018/spk-espectaculo/8570473-abc-cancela-la-serie-roseanne-tras-comentario-racista-protagonista/

http://cnnespanol.cnn.com/2018/05/30/asi-se-gesto-el-despido-de-roseanne-barr-de-abc/

https://www.infobae.com/america/eeuu/2018/06/02/latinos-en-los-estados-unidos-la-discriminacion-aumento-o-ahora-es-mas-visible/

https://www.infobae.com/america/eeuu/2018/05/29/adios-maria-te-compro-un-boleto-de-vuelta-a-mexico-un-video-revela-un-nuevo-caso-de-racismo-en-un-restaurante-de-texas/

http://cnnespanol.cnn.com/video/hombre-amenaza-a-empleados-por-hablar-espanol-pkg-digital-original/

https://esbarrio.com/news/abogado-racista-se-disculpa/

https://esbarrio.com/news/aaron-schlossberg-abogado-ataque-racista/

http://cnnespanol.cnn.com/2018/05/18/ataque-racista-que-hacer-estados-unidos/

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