Ángel Rondón, la Ley Magnitsky y el largo alcance de la ley

Publicado el 15 de enero de 2018 - 6:35 am

Con esta entrega iniciamos un análisis de la Ley Magnitsky de Responsabilidad Global de Derechos Humanos de Estados Unidos de América, sus antecedentes, el marco jurídico en que se fundamenta, el alcance internacional de la ley, e interpretaciones sobre su aplicación a Ángel Rondón. Al final de este escrito, se incluyen las referencias relacionadas a los documentos más importantes en que se basa.

La noticia de que EE.UU. había despojado a Ángel Rondón de su visa estadounidense, congelado sus activos en el sistema financiero bajo la jurisdicción de ese país e impedido todo acceso a dicho sistema -por acusación de cometer graves actos de corrupción- causó gran conmoción en el país, apareciendo en primera plana de todos los diarios el pasado 22 de diciembre, pero solo por un día, pues luego desapareció por completo de sus páginas.

¿Qué sucedió y por qué razón? ¿Cuál es la importancia y posibles repercusiones de estas medidas para el país? Nuestra prensa ha guardado un elocuente silencio sobre estos temas. Pretendemos remediar ese vacío con este análisis.

Estados Unidos incluyó a Rondón en una lista de 13 personas (más 2 personas adicionales y 37 entidades relacionadas a los individuos designados) bajo la autoridad de una orden ejecutiva -el equivalente a un decreto- que el presidente Donald Trump emitió el pasado 21 de diciembre titulada: “Blocking the property of persons involved in serious human rights abuse and corruption” (Congelando los activos de personas involucradas en graves abusos de derechos humanos y corrupción).

La orden ejecutiva de Trump puso en ejecución la Ley Magnitsky de Responsabilidad Global de Derechos Humanos (la cual llamaremos Ley Global Magnitsky) que había sido aprobada un año antes, el 21 de diciembre de 2016, por el entonces presidente Barack Obama.

La orden ejecutiva establece que la existencia de graves violaciones de derechos humanos y actos de corrupción a través del mundo, representan una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional, política exterior y economía de EE.UU. y que, para hacer frente a esa situación, declara una emergencia nacional.

ÁNGEL RONDÓN RIJO (REPÚBLICA DOMINICANA)

En consecuencia, la orden autoriza el congelamiento de activos en el sistema financiero de EE.UU. y prohíbe la entrada a su territorio de aquellas personas que sean designadas por las autoridades como responsables de graves violaciones de derechos humanos y actos de corrupción, así como de toda persona o institución que le sirva de cómplice.

Las primeras 13 personas incluidas bajo la Ley Global Magnitsky en la llamada lista OFAC (Specially designated nationals and blocked persons list) de la Oficina de control de activos extranjeros (Office of Foreign Assets Control/OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU. son:

1. Yahya Jammeh, ex presidente de la República de Gambia, por graves violaciones de derechos humanos;

2. Roberto J. Rivas Reyes, presidente del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, por graves actos de corrupción;

3. Dan Gertler, empresario israelí, por graves actos de corrupción;

4. Slobodan Tesic, empresario serbio, por graves actos de corrupción;

5. Maung Maung Soe, general birmano, por graves violaciones de derechos humanos;

6. Benjamin Bol Mel, empresario de Sudán del Sur y principal asesor financiero del presidente de ese país, por graves actos de corrupción;

7. Mukhtar Hamid Shah, médico paquistaní, por graves violaciones de derechos humanos;

8. Goulnora Karimova, hija del expresidente de Uzbekistán, por graves actos de corrupción;

9. Artem Chayka, hijo del fiscal general ruso, por graves actos de corrupción;

10. Gao Yan, alto funcionario del aparato de seguridad pública chino, por graves violaciones de derechos humanos;

11. Sergey Kusiuk, ex jefe de la policía élite ucraniana, por graves violaciones de derechos humanos;

12. Julio A. Juárez Ramírez, diputado guatemalteco, por graves violaciones de derechos humanos; y

13. Ángel Rondón Rijo, empresario dominicano, por graves actos de corrupción.

Para poder entender la importancia de esta ley y las medidas aplicadas, aclaremos algo desde este momento: existen dos leyes Magnitsky en EE.UU., la primera, titulada Ley Sergei Magnitsky de Responsabilidad del Estado de Derecho de 2012 (Sergei Magnitsky rule of law accountability Act of 2012), es de aplicación exclusiva a Rusia, mientras que la segunda, la Ley Magnitsky de Responsabilidad Global de Derechos Humanos, de 2016, tiene aplicación universal.

Ambas leyes fueron adoptadas por el entonces presidente Barack Obama (2009-2017); sin embargo, como dijera previamente, la puesta en ejecución de la Ley Global Magnitsky, en la cual ha sido incluido Ángel Rondón, ha ocurrido bajo la administración del presidente Trump. Esto quiere decir que estas sanciones significan una política de Estado para EE.UU.         

SERGEI MAGNITSKY (ABOGADO Y CONTADOR)

Es esencial relatar quien fue Sergei Magnitsky y qué símbolo ha venido a representar, pues detrás de su martirio existe en la actualidad un movimiento que impulsa la adopción de sanciones similares a la Ley Magnitsky por otras jurisdicciones. Ya Canadá, Gran Bretaña y Estonia han aprobado normas Magnitsky.

William (Bill) Browder

Sergei Magnitsky era un talentoso abogado y auditor de 37 años de edad de origen ucraniano, residente en Moscú. Fue contratado por William (Bill) Browder, presidente del fondo de inversiones inglés, Hermitage Capital Fund, para investigar los motivos por los cuales funcionarios del Ministerio del Interior ruso habían efectuada una redada a sus oficinas en Moscú, incautando todos los documentos corporativos de sus compañías de inversiones en ese país.   

Magnitsky detectó un fraude masivo llevado a cabo por altos funcionarios de la oficina del fisco del Ministerio del Interior, mediante el cual habían robado la identidad de las empresas de Browder, transfiriendo de manera fraudulenta la propiedad de estas a una persona vinculada al crimen organizado ruso y utilizándolas para desfalcar al Estado de US$230 millones de dólares que habían pagado en impuestos al gobierno ruso el año previo.

El fondo presentó una denuncia en contra de los funcionarios responsables del crimen; sin embargo, quien terminó en la cárcel fue Magnitsky, detenido por las mismas autoridades a quienes había acusado. Después de casi un año en prisión en condiciones inhumanas, bajo tortura, confinamiento en solitaria y negación a tratamiento médico, Magnitsky falleció mientras una ambulancia que había sido llamada, porque agonizaba, era retenida en el estacionamiento de la penitenciaría. 

Browder inició una campaña internacional de denuncia hasta lograr el apoyo solidario y compasivo de dos senadores de EE.UU., John McCain y Benjamin Cardin, quienes coauspiciaron un proyecto de ley que terminó siendo aprobado en 2012: la Ley Sergei Magnitsky de Responsabilidad del Estado de Derecho.

El objetivo de la ley era sancionar a toda persona o entidad responsable o conexa al acto de corrupción y la muerte de Magnitsky, impidiendo el uso del sistema financiero de EE.UU., en particular, para cualquier dinero que pudiera estar vinculado a los US$230 millones desfalcados. Asimismo, establece sanciones similares para otros rusos acusados de violaciones graves de derechos humanos y de actos de corrupción.        

En la actualidad, Estados Unidos ha aplicado sanciones bajo la Ley Magnitsky a un total de 49 personas en Rusia. Más allá de las vehementes denuncias a la ley efectuadas por las autoridades de ese país, incluyendo al presidente Vladimir Putin, la eficacia de las medidas financieras adoptadas resulta obvia por el notorio hecho de que una abogada rusa, Natalia Veseltnistkaya, con estrechos vínculos con el Kremlin, se reunió el 9 de junio de 2016, cuando ya Donald Trump había obtenido los votos necesarios para ganar la nominación a la presidencia por el partido Republicano, con Donald Trump Jr., Jared Kushner, yerno del presidente Trump y el entonces jefe de la campaña presidencial, Paul Manafort, con el aparente propósito de negociar la derogación de la Ley Magnistsky, a cambio de una entrega de información negativa sobre Hillary Clinton y su campaña.

PORTADA DEL FAMOSO LIBRO FIRE AND FURY; DENTRO DE LA CASA BLANCA, DEL AUTOR MICHAEL WOLFF

Esta reunión es la que Steve Bannon, el ahora desacreditado estratega político de Donald Trump y uno de los principales arquitectos de su triunfo electoral, ha denunciado en el reciente y ya famoso libro sobre el presidente Trump y la Casa Blanca, Fire and Fury, de Michael Wolff, afirmando: “Aun si uno pensara que eso no fuera un acto de traición o poco patriótico o indebido (reunirse con una allegada al Kremlin, R.A.) …y yo (Bannon, R.A.) pienso todo eso, se debió haber informado inmediatamente al FBI”. Hace pocos días atrás, Bannon emitió una aclaración, manifestando que él no se refería con dichas declaraciones a Donald Jr., sino al jefe de la campaña Paul Manafort.       

La alegada injerencia rusa en la campaña presidencial de EE.UU. de 2016, está siendo investigada en la actualidad por el fiscal especial Robert Mueller, ex jefe del Buró Federal de Investigaciones (FBI), quien ya formuló acusación en contra de Paul Manafort por, entre otros cargos, lavado de activos, evasión de impuestos y falso testimonio.         

ROBERT MULLER, EX JEFE DEL BURÓ FEDERAL DE INVESTIGACIONES (FBI) Y ACTUAL FISCAL ESPECIAL ENCARGADO DE INVESTIGAR LA INJERENCIA RUSA EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 2016 EN EE.UU.