¿3 mil millones de dólares?

Desde aquel día casi nadie dice nada sobre aquella fortuna en dólares.
Antonio Almonte - 11 de octubre de 2017 - 12:08 am - Deja un comentario

El curso que va tomando la construcción de la central termoeléctrica de Punta Catalina, y las extrañas dificultades que exhibe el Gobierno para controlar a  Odebrecht,  podrían prolongar más de lo prudente el periodo de su construcción y llevar hasta niveles de pesadillas el costo financiero final de la central.

Ya Odebrecht reclamó en firme 708 millones de dólares (33 mil 276 millones de pesos) adicionales al contrato de 1,945 millones, y la respuesta del administrador de la CDEEE en la rueda de prensa del pasado 25 de agosto fue una especie de charada corta, porque dos días después alguien apagó los  amplificadores y repetidores públicos. Desde aquel día casi nadie dice nada sobre aquella fortuna en dólares.

La suma de 708 y 1,945 harían un total de 2,653 millones de dólares solo para el contrato EPC de Odebrecht, a los cuales habrían que sumárseles – si se procura un estimado total para el Estado – los gastos realizados (y por realizar) por la propia CDEEE fuera del contrato, llamados en la literatura técnica “costos del dueño”.

La cuenta particular de la CDEEE

Esos “costos del “dueño”, incluyen, por ejemplo, los costos financieros de los préstamos recibidos (solo a la agencia italiana de seguros financieros SACE se le pagó 82.5 millones de dólares por comisiones y seguros en el 2015); el pago de los intereses sobre más de 1,000 millones de dólares de préstamos (300 millones al Banco de Reservas y a un pool de bancos privados nacionales; 361 millones recibidos en diversas partidas de un pool de bancos europeos   entre 2015 y el 2016; 500 millones colocados en junio 2017 como bonos soberanos a una tasa de 5.10% anual, entre otros gastos).

Rumbo a los 3mil millones

De manera, que si sumáramos todos los costos cubiertos y pendientes de ejecutar por parte de la CDEEE a los 2,653 millones de dólares, el proyecto Punta Catalina – con esos 708 millones nuevos – se proyectaría con un costo final por encima de 3,000 millones de dólares. Esa suma sería un escándalo para  una central eléctrica de 674 MW neto (752 MW bruto), basada en carbón, con calderas subscrita y de tecnología descontinuada a partir de 2017 en los Estados Unidos (Ver EIA enero 2017).

Desde el punto de vista económico el proyecto pasaría a ser injustificado, un fracaso, porque el precio a que debería venderse la energía para recuperar la inversión seria también muy elevado. En plantas de carbón, el factor decisivo en el precio de la energía no es el carbón o combustible, sino la inversión de capitales durante la construcción (el costo de capital). A propósito…, esos 708 millones de dólares que pide Odebrecht ¿en cuánto impactaría el precio del kilovatio hora que producirá Catalina?

Lo veremos en el próximo artículo.

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