Matices para la vida

Recordatorio a las autoridades de un país en su misión de buscar el bien común

En un país cualquiera pueden suceder cosas, más si sus habitantes sienten, cuidan y luchan para que esa nación sea diferente eso sucederá, pero ninguna persona puede conducir sola la vida de ningún pueblo, por eso, se eligen equipos de hombres y mujeres, a quienes se les otorga el poder de  regir  los destinos de la población, a ellos se les sostiene y se espera que cumplan su misión lo mejor posible.

En sentido general y desde muy pequeños nos inculcan el sentir por la patria o la tierra que nos vio nacer, desde la escuela se van narrando por medio de la historia y la geografía todos los elementos “fundantes y fundamentales” que sostienen la cultura y el quehacer de los pueblos.

Algunas personas se fanatizan en un llamado nacionalismo, que muchas veces es incoherente, pues hacen defensas a su favor para tomarse la patria como si fuera un pastel que le corresponde el día de su cumpleaños y todos los demás días.

Con ese trasfondo queremos hacer un recordatorio a las personas que transitoriamente han sido colocadas  por el pueblo para ayudarnos en esta misión de construir un país civilizado, justo y seguro; si, a ustedes, empezando desde quien rige los destinos de la nación, a los que presiden las diferentes instancias de poder, a quienes deciden los destinos del pueblo, con la formulación de leyes, políticas y proyectos para dinamizar la vida misma de esta tierra. A ustedes, quiero dedicar estas líneas.

Resulta que, en esa tarea de gobernar, les toca hacerlo desde la búsqueda del bien común. Y ese bien común ha de llegar a todos los habitantes, de tal modo que, es muy bueno oír el sentir de los ciudadanos que caminamos a pies por las calles nos damos cuenta de la realidad que vive la gente continuamente.

En las calles se ve mucho ruido, basura, aguas sucia aposada, tuberías rotas, aceras llenas de huecos porque las tapas fueron robadas, personas indigentes pidiendo y comiendo basura, seres humanos luchando por sobre vivir que trabajan para mal comer un día y al día siguiente ya tienen que volver a hacer lo mismo. Muchas personas con niveles de educación muy bajos o nulos, y un tránsito que lastima la paciencia, crea estrés y contamina el ambiente continuamente, ah y los tapones por pi pac y para variar nunca falta el temor de que alguien se lleve la cartera, o lastime a alguien por quitarle lo que es suyo.

Todo esto es lo que se puede ver rápidamente, pero existen cosas que no se ven,  más son el resultado de aquellas cosas que no están funcionando bien, como es el tema de la seguridad social, el tema de la familia y sus valores, el tema de las políticas públicas para ir trabajando por un país más equitativo, la higiene integral, las necesidades básicas, la justicia integral, los niveles económicos con equidad, el resultado de una educación de calidad aún no se ve en las calles, la educación vial se torna infuncional, los valores humanos integrales brillan por su ausencia, y hay más.

Al recordar hoy la misión de quienes han sido designados  para bien guiar al pueblo, y sin perder del todo la esperanza,  esperamos que contribuyan con toda la población a realizar aquellas cosas propia de su misión, y que se sigan  creando  los mecanismos y estrategias de integración que permitan que todos y todas participemos, de tal modo que hagamos de éste un pueblo:

Que camine con libertad por sus calles

Que sea y se muestre civilizado y por tanto, viva el orden y la paz

Que muestre niveles de organización en sentido general, donde el respeto y la justicia sean un baluarte

Que tenga familias fortalecidas, ciudadanos conscientes y habitantes libres

Que tenga libertad de tránsito, de expresión y de convivencia

Que mantenga una educación integral  que se vea en la casa y en la calle y que se extienda a establecer niveles de respeto en conductores y peatones puedan transitar

Que la educación sea parte de la civilización y esta nos permita hacer de este pueblo un lugar habitable y seguro.

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