Crítica de cine: La batalla de los sexos

Independiente de su amabilidad, este filme se mueve entre dejar un discurso conforme a lo que el público desea y manifestar una historia con cierto grado de crítica social que, al final, logra corresponder con las expectativas que se puede tener del mismo
Félix Manuel Lora/Acento.com.do - 15 de noviembre de 2017 - 1:00 pm - Deja un comentario
Foto: Acento.com.do/Fuente externa

Título original: Battler of the Sexes. Género: Comedia. Dirección: Jonathan Dayton, Valerie Faris. Guión: Simon Beaufoy. Reparto: Emma Stone, Steve Carell, Andrea Riseborough, Elisabeth Shue, Austin Stowell. Duración: 2 horas 1 minuto. Clasificación: + 14 años. País: USA

“La batalla de los sexos” (Battle of the Sexes) es un filme que, en tono de comedia, recrea el famoso partido de tenis celebrado en 1973 entre Billie Jean King de 29 años y Bobby Riggs de 55 años donde, este último, estaba convencido de que podría ganar a cualquier mujer.

Este partido, a su vez, demostraría si una tenista profesional femenina podía realmente vencer a un hombre dentro de un evento que atrajo a más de 50 millones de estadounidenses.

Jonathan Dayton y Valerie Faris, (Pequeña Miss Sunshine, 2006), dirigen esta película ofreciendo un contorno especial de comedia agridulce donde exploran también otros asuntos secundarios que simulan un panorama del pensamiento de la época y las reconquistas sociales en torno al rol del hombre y la mujer en la sociedad contemporánea.

El guión de Simon Beaufoy sabe explorar las distintas vertientes de la historia para no quedarse sólo en la anécdota de la época, más bien busca los momentos más especiales para hablar de la condición de la mujer dentro de un terreno deportivo donde se le daba más importancia a los jugadores masculinos que a las mujeres tenistas.

Lo que sostiene grandemente a este filme es precisamente la agudeza de su guión, la revelación epocal y las interpretaciones de sus principales. Emma Stone se muestra versátil y con el convencimiento de demostrar su valía como actriz, enfocándose en lo que representa su personaje dentro de ese mundo deportivo complejo y lo que representa dentro de la sociedad norteamericana, incluyendo un autodescubrimiento de su propia sexualidad hacia el mismo sexo.

Por su parte, Steve Carell ofrece giros interesantes a un personaje capaz de concentrar los más extremos discursos machistas y sostener la eterna rivalidad entre el sexo masculino y femenino.

Independiente de su amabilidad, este filme se mueve entre dejar un discurso conforme a lo que el público desea y manifestar una historia con cierto grado de crítica social que, al final, logra corresponder con las expectativas que se puede tener del mismo.

No aceptamos comentarios ofensivos ni denigrantes.
Estamos interesados en el debate de las ideas, no auspiciamos ninguna ofensa contra nadie. Los comentarios que contengan mensajes denigrantes, ofensivos, difamatorios, injuriosos, por razones de raza, de política, de religión o de cualquier otra índole serán eliminados y sus autores excluidos de continuar comentando.