Gustavo Cisneros ha recibido la ciudadanía dominicana en tres ocasiones

Aunque las actuales autoridades dominicanas anuncian como una novedad que han otorgado la nacionalidad al magnate venezolano, lo cierto es que antes la entregaron Salvador Jorge Blanco y durante el gobierno de Leonel Fernández
Fausto Rosario Adames/Acento.com.do - 17 de marzo de 2014 - 5:26 pm - Deja un comentario

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Es normal que cuando se entrega la documentación oficial de que se ha concedido la nacionalidad privilegiada a algún ciudadano extranjero, como los casos recientes de Diego El Cigala o Danny Rivera, sea el Ministerio de Interior y Policía quien realiza el acto protocolar. Y allí se canta el himno nacional y se dicen los discursos.

El rico empresario de origen venezolano ha tenido que pasar por la Junta Central Electoral, para recoger su cédula de identidad y electoral que lo acredita como ciudadano dominicano. Y el acto no ha sido precisamente en el Ministerio de Interior y Policía. ¿Le ganó el privilegio Roberto Rosario a José Ramón Fadul o fue un acto premeditado para fines de opinión pública?

Ya se sabrá. La cuestión es que Gustavo Cisneros ha tenido que pasar varias veces por este trámite. Pero el empresario de origen venezolano tiene un gran interés, y por supuesto, una gran identificación con la República Dominicana, y sigue insistiendo en aplatanarse como dominicano.

La primera vez que se le concedió la nacionalidad en forma privilegiada fue en 1983, y lo hizo el entonces presidente de la República Salvador Jorge Blanco, reconociendo sus méritos como empresario, y pese a que la República Dominicana no reconocía legalmente la doble nacionalidad. El poder del presidente de la República para otorgar la nacionalidad en forma privilegiada estaba escrito en la Constitución de la República, como sigue escrito en las prerrogativas del Poder Ejecutivo hoy día.

Gustavo Cisneros, sin embargo, confrontó dificultades en Venezuela, por presiones del presidente Carlos Andrés Pérez, quien no aceptaba que su país se acogiera a la doble nacionalidad, porque la Constitución no lo permitía, y que Gustavo Cisneros, nacionalizado dominicano, tenía que renunciar a ella.

Fue el entonces presidente Joaquín Balaguer quien tuvo que emitir el decreto quitando la nacionalidad a Gustavo Cisneros. No fue una agresión o una descortesía del presidente Balaguer, sino un gesto de solidaridad tan pronto asumió el poder en 1986.

Pero las cosas siguieron acercando a Cisneros a la sociedad dominicana.

El 19 de enero 2010 el presidente Leonel Fernández volvió a conceder la nacionalidad privilegiada al empresario Cisneros. La nota publicada por el diario El Día decía lo siguiente:

“SANTO DOMINGO.- El presidente Leonel Fernández   concedió la nacionalidad dominicana al  empresario venezolano  Gustavo Alfredo Cisneros Rendiles.

La disposición está contenida en el decreto 9-10 y está sustentado al amparo de la Ley 1683 sobre Naturalización, vigente desde el año 1948.

En otras disposiciones, el Ejecutivo  favoreció con igual privilegio a Juan Salvador Poirot Paradas Sánchez y Wilhelm Brouwer,  de nacionalidad francesa y holandesa, respectivamente. Cisneros,  acaudalado empresario venezolano,  se ha radicado en la región Este del país y contempla desarrollar varios proyectos, especialmente turísticos, en Miches, donde ha adquirido grandes extensiones de terreno”.

Más tarde, en el 2010 Cisneros recibió la documentación para su residencia permanente en la República Dominicana, La Dirección General de Migración, encabezada por el general Jose Aníbal Sanz Jiminián, en su sede central, realizó un lucido acto de recibimiento del nuevo ciudadano dominicano.

Y la historia que publican hoy los diarios dominicanos y del mundo es que Gustavo Cisneros le han concedido de nuevo la nacionalidad dominicana, esta vez entregada por Roberto Rosario Márquez. Vaya usted a saber!

No aceptamos comentarios ofensivos ni denigrantes.
Estamos interesados en el debate de las ideas, no auspiciamos ninguna ofensa contra nadie. Los comentarios que contengan mensajes denigrantes, ofensivos, difamatorios, injuriosos, por razones de raza, de política, de religión o de cualquier otra índole serán eliminados y sus autores excluidos de continuar comentando.