Los Directores de Policía ¿Quítate tú pá ponerme yo?

Sergio Forcadell - 12 de Septiembre de 2017 - 12:07 am - Deja un comentario

Cuando hace no mucho tiempo nombraron al hoy depuesto director de la Policía, le deseábamos en un escrito titulado “El Reto del General” toda la suerte del mundo, y también dejábamos entrever que no iba a ser fácil conseguir el objetivos que proponía en su mandato, que era echar un reto a la delincuencia, y a tenor de su sustitución, aparentemente ese desafío lo perdió.

Como es muy posible que el recién nombrado Director de esa institución también pierda en breve el suyo, que según dice consiste en perseguir a la delincuencia y que, por cierto, tiene muy poco de original, pues eso es lo menos que puede hacer pues para eso ha sido elegido en tan alto cargo.

Pero, la clave de la eficacia de la policía no está en nombrar generales, por muy serios y expertos que sean, o lo bien capacitados que puedan estar. Ese  puesto, el de Director de la Policía, como otros muchos, más a la corta que a la larga, están destinados a fracasar, a quemarse, como decimos coloquialmente. Los cambios constantes que se han producido últimamente, lo demuestran.

Una persona por fuerte o inteligente que sea, por mucho liderazgo que tenga, no puede contra una enorme estructura maleada y distorsionada desde sus bases hasta las alturas, y por ello para resolver el acuciante problema de la policía no bastan ni poner nuevos Directores, ni aumentar presupuestos para carros o equipos, o comprar radares de velocidad, que al poco tiempo se desgastan o desaparecen por arte de magia.

La solución, a nuestro entender, nada fácil pero sí posible si hay voluntad política, puesto que el dinero necesario, sin duda una gran cantidad, puede aparecer si se busca bien entre tantos despilfarros de nuestros Gobiernos clientelistas, tiene visos económicos y sociológicos. Quién es el guapo que quiere hacerlo, ese es otro asunto, pero mientras no se busquen soluciones válidas al problema de la delincuencia, la sociedad dominicana seguirá pagando un alto precio en temor, sangre y lágrimas.

Se debe comenzar por pagar sueldos dignos, de RD$ 30.000 o RD$ 40.000, mensuales a los alistados, además de asegurar viviendas y colegios a sus familias, así como acceso a una buena sanidad, seguro de vida y jubilación. Alguien que cuida de verdad la sociedad y expone la vida a cada rato frente a los delincuentes que no dudan en apretar gatillos, bien se lo merece.

Empezando por ahí, ya se puede seleccionar un personal con mayor nivel cultural de base, mejores valores de vida y mejor motivación por el trabajo, y que con el conveniente entrenamiento y tecnificación se puede conformar un cuerpo policial muy diferente y mucho más eficaz.

Otro punto, también de vital importancia es el de convertir la estructura de la policía actual de base militar en carácter civil, es decir modernizarla y, sobre todo, civilizarla. El caráctermilitar, por su propia esencia, por los intereses, por los rangos, por el poder, por los sectarismos, y por otras muchos otros factores, desvirtúan lo que un cuerpo policial exige en estos tiempos.

Los países desarrollados poseen otras organizaciones muy diferentes a las conformadas por generales, coroneles, comandantes… Pero… ¿quién le pone el cascabel al gato? que en este caso es más feroz que un tigre de Bengala.

Mientras todo siga igual, o se hagan reformas o leyes de maquillaje,  seguirán poniendo un Director de Policía tras otro, como en la canción aquella que dice “quítate tú pa’ ponerme yo…”

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