Abel Martínez: siete fórmulas de gestión

Más que una lista de logros, presento fórmulas para hacer bien las cosas. Todavía falta mucho por hacer y corregir.
Reynaldo Peguero - 12 de Agosto de 2017 - 12:07 am - Deja un comentario

Se aproxima el 16 de Agosto y parece que fue ayer que se juramentaron las actuales autoridades municipales. Según mi cálculo, las siete (7) fórmulas de gestión aplicadas por el Alcalde Abel Martínez y su equipo de funcionarios, han permitido en 12 meses, colocar a Santiago en condiciones favorables para inversiones públicas y privadas confiables. En los próximos 36 meses debiera asegurarse una sostenibilidad que permita transitar de este conjunto de Acciones de Victorias Rápidas (AVIR) a verdaderas Intervenciones de Mayor Escala (IME), que rompan las tendencias adversas por donde veníamos y conduzcan la ciudad a una posición de no retorno a malas prácticas. Más que una lista de logros, presento fórmulas para hacer bien las cosas. Todavía falta mucho por hacer y corregir.

1era. Fórmula: Innovadora declaratoria de Emergencia y Riesgo. La Resolución Municipal 3133 del 16/8/2016, fue vanguardista. En sus Artículos 2) y 3), el Concejo Municipal de Regidores, con más del 66% de votos a favor, otorgó poderes especiales al Alcalde, para utilizar racionalmente el 25% de gastos en personal y el 31%, de funcionamiento y mantenimiento de servicios municipales. Esta iniciativa del Alcalde le permitió tener acceso a los escasos recursos existentes, reestructurar la inversión y ajustar el presupuesto. Los Ayuntamientos del Distrito Nacional y otros municipios, imitaron la iniciativa pero sin herramientas legislativas, por eso sus emergencias fueron meras declaratorias publicitarias en los medios de comunicación.

2da. Fórmula: Gobierno Municipal Compacto. El Ayuntamiento se ha transformado en un órgano ejecutivo, compacto y espeso, con fuerza de choque para imponer ley y orden por encima de miramientos individuales. Previo a su juramentación, el Alcalde electo Abel Martínez dejó bien claro en las sesiones de trabajo con el Plan Estratégico de Santiago (PES) y en otros escenarios, que iba a reducir significativamente el personal supernumerario que deambulaba en el Ayuntamiento sin oficio. Así lo hizo al cumplir el artículo 21de la ley 176-07 que exige no más de 25% en personal. Un Ayuntamiento compacto, gesta, trabaja y suena mejor. Similar expresión de vigilancia y control acumula la nueva Policía Municipal y la Central de Mando.

3era. Fórmula: Acupunturas Urbanas de Impacto. El Alcalde y su equipo de gerentes han sabido enfocarse en los puntos críticos que generaban más dolor, sufrimiento y estupor en la exigente ciudadanía santiaguera. Por encima de los mil y un proyectistas que siempre rodean las nuevas autoridades públicas, él decidió intervenir con buenas terapias municipales diversos puntos críticos: el desorden de los espacios públicos, la masiva colocación de publicidad exterior, la ubicación de tarantines de alimentos en aceras; el abandono de los parques santiagueros; el deterioro de las señalizaciones viales; y en especial los más de 1,500 vertederos informales en la ciudad. En esos puntos aportó soluciones responsables y sencillas pero efectivas. El programa publico-privado  de apadrinamiento compartido de Parques, es el mejor ejemplo. 

4ta. Fórmula: Nueva lógica detrás de la efectiva gestión de residuos. Los programas de recolección de empresas privadas y la flota pública municipal, estaban en caos. Las autoridades municipales hicieron un nuevo diseño. El parque de camiones compactadores del Ayuntamiento se ocuparía del polígono urbano central, formado por unidades zonales de planificación (UZP) que engloban el área urbana de mayor densidad y concentración edilicia-poblacional, y por su parte las empresas privadas, asumieron las zonas periféricas. Esta decisión fue tomada antes que el solidario Gobierno del Presidente Medina, donara 15 camiones compactadores al Ayuntamiento; donación que contó con el impulso del CDES y de las siete entidades empresariales que conforman “Compromiso Santiago”. La nueva lógica condujo a la formación de brigadas de limpieza en 12 grandes zonas municipales con 12 minuciosos gestores de brigadas.

5ta. Fórmula: Cultura más allá de la simple animación de eventos. Los programas del Estado adolecen de una auténtica gestión de la cultura como recurso, medio y escenario para el desarrollo. Manejan la cultura como un adorno lúdico, alegre complemento o aditivo festivo de sus actividades. Los Murales de Ciudad “Santiago Corazón Cultural de la Patria” impulsados por el Ayuntamiento, conjunto al CDES y al Centro León, han generado una dinámica de animación, creación artística y visitas turísticas. Es programa expresamente diseñado para movilizar el sector de las artes visuales y escénicas y adecentar áreas que estaban repletas de basura y sucio. Una resolución del Concejo Municipal, presentada por el Alcalde, declaró Patrimonio Cultural,  estos murales que deben custodiarse permanentemente por la gestión edilicia.

6ta. Fórmula: Transparencia y observancia de la ley 340-06 de contrataciones públicas. Asistimos a un momento de madurez de la democracia municipal en Santiago, donde se extinguen los contratistas particulares que trabajaban para la Alcaldía. Similar acontece en las compras municipales. Igualmente se observa una nueva dinámica de aplicaciones electrónicas para reportar problemas al Ayuntamiento, y el Portal de Transparencia oferta todo tipo de informaciones desde declaraciones juradas, pesaje general de residuos, nómina, compras realizadas, lista de proveedores, contrataciones ejecutadas, presupuesto, ingresos y egresos.

7ma. Fórmula: Palacio municipal dignificado para pensar y ejecutar acciones. Era necesario que el Ayuntamiento en su conjunto, los despachos del Alcalde, del Secretario General y de otras autoridades tuvieran las necesarias facilidades técnicas y las prestancias necesarias para poder trabajar y gestionar con eficiencia la ciudad. Igual consideración merece la Sala Capitular del Concejo Municipal de Regidores.

El Factor X: la octava fórmula. Son los factores que no tratamos aquí pero que han contribuido a los avances. El rango político del Alcalde y su presencia en el decisivo Comité Político del PLD, su buena relación con el Presidente Medina y los diversos ministros; sus experiencias legislativas y judiciales; la de varios de sus funcionarios clave. Ahora se trata de “no dormirse en los laureles” como nos enseñaba Enriquillo Martínez, hermano del Alcalde en el Colegio de la Salle. Se impone proyectar desafíos del porvenir inmediato, sobre ellos comentaré en la próxima entrega.

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