Nepotismo y perjurio

El entonces candidato republicano no cumplió su amenaza, aparentemente porque en la reunión celebrada el 9 de junio en Trump Tower se decidió hacer público los documentos por otra vía
Juan Tomás Tavares - 17 de Julio de 2017 - 12:10 am - Deja un comentario

Donald Trump Jr. enfrentará próximamente  un serio dilema (aunque parece no reconocerlo). Tanto su padre, el presidente de Estados Unidos de América, como él, han negado rotundamente haber compartido en su momento información sobre el intercambio digital de junio 2016 que hoy es (con sobrada razón) el centro de atención de Washington y de todos los medios estadounidenses. El yerno del presidente, Jared Kushner, aún no ha dicho esta boca es mía al respecto. Tampoco se ha pronunciado el tercer convidado del comando de campaña, Paul Manafort, pues él también tiene varios expedientes abiertos con el tema de la injerencia rusa en las elecciones y no quiere pisar en falso.

El hijo sigue negando el evidente hecho de que Trump padre  tuvo conocimiento previo de la reunión con los rusos en plena campaña electoral. El padre por igual alega no saber del intercambio de mensajes y consecuente reunión hasta leer las primeras revelaciones del diario The New York Times un año después de los hechos.  Sin embargo, pocas horas después de su hijo haber concertado la cita para el 9 de junio, el entonces candidato presidencial republicano aplaudió la esperada colaboración  en un discurso del 7 de junio 2016, prometiendo hacer público detalles para la subsiguiente semana. CNN reportó ese mismo día:”Trump dirigió un mensaje a sus partidarios al finalizar el último supermartes de las primarias y anunció una conferencia de prensa en la que abundará en las acusaciones que lanzó sobre su contrincante demócrata Hillary Clinton y el expresidente Bill Clinton.” En otras palabras, Trump esperaba ansiosamente los resultados del encuentro concertado con los rusos para disponer de nuevos misiles de ataque contra Clinton, revelando su entusiasmo en un discurso.

El entonces candidato republicano no cumplió su amenaza, aparentemente porque en la reunión celebrada el 9 de junio en Trump Tower se decidió hacer público los documentos por otra vía. Precisamente unas semanas después WikiLeaks publica el archivo de mensajes electrónicos hackeados del servidor del órgano rector nacional del Partido Demócrata con informaciones embarazosas para los demócratas, explotadas agresivamente por Trump en su campaña electoral. Luego Trump hizo un emotivo llamado público a Rusia para hallar y publicar las comunicaciones borradas del servidor de Hillary Clinton: Rusia, si estás escuchando espero que puedas encontrar los 30.000 correos electrónicos desaparecidos. Creo que nuestra prensa te recompensará poderosamente“. En breve remacha con el tuit: Si Rusia o cualquier otro país o persona tiene los 33.000 correos borrados ilegalmente, tal vez deberían compartirlos con el FBI.” Todo indica que Trump no era ajeno a los afanes de Putin por intervenir a su favor en la contienda electoral contra Clinton y aprobaba tal injerencia.

Aun hoy es impredecible el eventual desenlace de esta reiterada bravuconeada trumpiana de solicitar la intervención de Rusia en contra de Clinton. Próximamente el yerno y asesor senior de Trump, Jared Kushner, y el hijo del presidente, Donald Trump Jr., serán interrogados bajo juramento por las autoridades sobre el tema de la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Su exdirector de campaña electoral, Paul Manafort, también será cuestionado en algún momento. Uno de los objetivos claves de los interrogatorios a este trío será determinar el grado de conocimiento y/o colaboración del equipo de Trump sobre las acciones de Rusia para incidir en contra de la candidata Hillary Clinton, y su encubrimiento de la reunión de los tres mosqueteros durante más de un año. El intercambio electrónico publicado finalmente bajo presión por Donald Jr. deberá  ser el punto de partida de los interrogatorios, pues se evidencia que al menos tres de los principales integrantes del equipo de campaña conocían el anunciado propósito del encuentro. No obstante los tres participaron en la reunión para compartir información sucia, recabada por el gobierno ruso sobre “Crooked Hillary”. La reunión de marras, según el mensaje tuiteado por Donald Jr., trataría  …obviamente de una información de muy alto nivel y sensible, pero es parte del apoyo de Rusia y su Gobierno al señor Trump”, provocando la respuesta entusiasta de Donald Jr.: “Si es lo que me dices, me encanta”. Todo indica que hay un rico trasfondo aun por revelar.

Decir falsedades intencionalmente (mentir) a los medios y retractarse (o no) es pan nuestro de cada día, sobre todo en la era de Trump. En cambio hacerlo bajo juramento ante el comité de Justicia del Senado de EE.UU., al FBI, o al procurador especial, Robert Mueller, es un caso clásico de perjurio.  ¿Se arriesgarán a ser atrapados perjurándose los tres mosqueteros que participaron intencionalmente en este (al menos) intento de colusión con los rusos?  Sobre todo sabiendo hoy que sus presuntos aliados han dado muestra fehaciente de estar dispuestos a filtrar no solo informaciones vagas sino de entregar a los “FAKE NEWS” documentos fehacientes de sus sinvergüencerías durante la contienda electoral. Cada uno de los involucrados en este nuevo affaire ruso ha contratado un costoso equipo de abogados criminalistas y ya conoce en detalle las eventuales consecuencias del perjurio.

La pregunta que no faltará en todos los interrogatorios es: ¿cuándo informaron los tres mosqueteros a Donald padre sobre el intercambio electrónico y la cita con los rusos celebrada en la torre Trump el 9 de junio 2016?  Recordemos que según el intercambio electrónico de Donald Jr. con el intermediario, Rob Goldstone, el equipo de campaña de Trump fue convocado para recibir informaciones obtenidas ilícitamente por espionaje y atentatorias contra la reputación de la candidata demócrata como parte de la continuada colaboración del gobierno ruso. Junior aceptó con sobrado entusiasmo y convocó a otras personas clave del equipo de campaña. ¿No le comunicó a su padre la inminente colaboración de Putin vía su amigo Agalarov?

Jared Kushner destapó la caja de Pandora al enmendar tardíamente su declaración sobre reuniones con extranjeros durante la campaña. Parece que sentía los sabuesos pisando sus talones, y sus nuevos abogados recomendaron cuidarse en salud en vista de sus previos tropiezos en conversaciones con rusos. El yerno no solo luce ser más inteligente que los barones Trump, sino también más dispuesto a seguir las recomendaciones de sus abogados (los mejores que el dinero puede comprar) para no caer en la cárcel como su propio padre. Y el yerno de Trump ya debe sospechar quién está filtrando a los medios las informaciones sobre las reuniones con los rusos, y la capacidad que  tiene el manipulador para destruir reputaciones y carreras  con filtraciones aún más escandalosas. Por eso Jared probablemente no caerá en la trampa del perjurio. El caso de su cuñado  Donald Jr. no queda tan claro, y sobre todo no después de sus tropiezos de la semana pasada que evidencian su ineptitud. 

Jared Kushner de seguro ya sabe que Rusia intervino en contra de Hillary Clinton pensando poder controlar mejor a Trump (y no por afinidad ideológica), por razones obvias y por la labor previa que hizo Putin para comprometer al negociante neoyorquino. Pero Putin no contaba con la fortaleza de las instituciones estadounidenses- incluyendo los medios de comunicación tan denostados por su colega en Washington-  que no ha permitido sacarle provecho a su inversión en Trump. Kushner sabe que al no levantar las sanciones contra Rusia ni poder ceder en otros temas de interés para Putin el único valor de Trump es explotarlo para hacer daño a la nación rival.  ¿Et tu, Putin?

Donald Trump demanda absoluta lealtad a su persona, ese es el principal requisito para trabajar con él. Por eso se ha rodeado de su familia no solo en los negocios privados, sino también en su vida pública. Falta ver si sus parientes están dispuestos a cometer perjurio por obediencia al patriarca, o hasta ahí llega su devoción filial. El nepotismo del presidente ya cuesta muy caro a la familia Trump y todavía faltan escenas del drama.

¿Et tu, Kushner?

Lecturas relacionadas:

http://acento.com.do/2017/eeuu/8474665-las-contradicciones-trump-rusia-anegan-la-casa-blanca/

http://cnnespanol.cnn.com/video/cnnee-brk-sot-donald-trump-ultimo-supermartes-voto-latino/

https://cnnespanol.cnn.com/2016/06/07/ultimo-supermartes-minuto-a-minuto/

http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-07-27/trump-rusia-hackear-clinton_1239555/

https://www.cronista.com/financialtimes/Algo-huele-mal-en-la-primera-familia-presidencial-de-EE.UU.-20170714-0040.html

http://uk.businessinsider.com/jared-kushner-100-contacts-russia-foreign-security-clearance-2017-7

https://www.theguardian.com/us-news/2017/jul/15/tracking-trump-donald-jr-russia

http://www.huffingtonpost.com/entry/trump-clinton-don-jr-russia_us_596562fee4b09b587d633d10?ncid=inblnkushpmg00000009

http://www.newyorker.com/news/daily-comment/to-donald-trump-jr-from-russia-with-love

https://www.vox.com/policy-and-politics/2017/7/13/15952212/trump-russia-investigation-evidence

https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/jul/13/donald-trump-russia-drama-jill-abramson

https://www.economist.com/news/leaders/21725006-perhaps-nothing-will-will-donald-juniors-conduct-jolt-republicans?cid1=cust/ednew/n/bl/n/20170713n/owned/n/n/nwl/n/n/la/46964/n

https://www.vox.com/policy-and-politics/2017/7/12/15955314/trump-russia-blackmail

https://www.vox.com/policy-and-politics/2017/7/14/15971836/dont-believe-trump-jr

https://www.theguardian.com/us-news/2017/jul/15/tracking-trump-donald-jr-russia

http://www.businessinsider.com/kushners-explanation-of-security-clearance-form-omissions-russia-meeting-prompt-skepticism-2017-7

https://www.usatoday.com/story/opinion/2017/07/14/jared-kushner-donald-trump-jr-nepotism-often-ends-badly-jonathan-turley-column/477008001/

http://www.independent.co.uk/news/world/americas/jared-kushner-donald-trump-jr-russia-meeting-government-lawyer-dirt-hillary-clinton-a7844366.html

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