BRASIL CORRUPCIÓN: Hay “pruebas robustas” para anular el mandato de Temer, ahora más debilitado

El presidente de Brasil, Michel Temer, sufrió este jueves otro duro golpe, cuando el instructor de un juicio sobre las elecciones de 2014 afirmó que la victoria de la fórmula que compartió con Dilma Rousseff fue financiada por la corrupción.
Servicios de Acento.com.do - 9 de Junio de 2017 - 8:00 am - Deja un comentario
Foto: BRASILIA (BRASIL), 08/06/2017.- El instructor del caso en la corte electoral, Herman Benjamin, participa en el tercer día del juicio por supuesta corrupción en la campaña presidencial que compartieron en 2014 la destituida Dilma Rousseff y el actual mandatario Michel Temer este jueves 8 de junio de 2017, en Brasilia (Brasil). Esta tercera sesión lleva al proceso a su fase decisiva, pues servirá para terminar de resolver cuestiones preliminares formuladas por las defensas y dará paso al voto de los siete magistrados, que configurará la sentencia. EFE/Joédson Alves. Muchos de esos documentos se apoyan en testimonios de exdirectivos del grupo Odebrecht, que han confesado que financiaron ilegalmente a Rousseff y Temer, pero cuatro de los siete miembros del Tribunal Superior Electoral anunciaron que no tendrán en cuenta esa declaración, pues consideran que carece de valor probatorio.

Instructor dice que hay “pruebas robustas” para anular el mandato de Temer

Brasilia, Brasil (EFE).- El instructor del juicio sobre supuesta corrupción en la campaña electoral de 2014 en Brasil afirmó que existen “pruebas robustas” para anular el triunfo de Dilma Rousseff y Michel Temer, lo que supondría, de hecho, destituir al actual gobernante.

El magistrado Herman Benjamin comenzó a presentar su voto durante la tercera sesión del juicio que intenta determinar si esa campaña electoral se valió de “abusos económicos y políticos”, lo que en su opinión, aún cuando no ha concluido su exposición, se “comprueba” en documentos y testimonios recopilados sobre el caso.

Muchos de esos documentos se apoyan en testimonios dados por exdirectivos del grupo Odebrecht, que han confesado que financiaron ilegalmente a Rousseff y Temer, pero cuatro de los siete miembros del Tribunal Superior Electoral anunciaron que no tendrán en cuenta esa declaración, pues consideran que carece de valor probatorio.

En los testimonios que prestaron a la justicia, los exdirectivos de Odebrecht dijeron haber entregado al menos 150 millones de reales (hoy 45 millones de dólares) a la campaña de Rousseff y Temer y que al menos la tercera parte correspondió al pago de sobornos.

El problema radica en que esa confesión ocurrió casi dos años después de la instauración del juicio electoral, por lo que para la mayoría de los magistrados su utilización violaría el derecho a la amplia defensa, pues la acusación inicial no citaba a Odebrecht.

El instructor, sin embargo, insistió en que el papel de ese grupo fue “fundamental” en la cadena de irregularidades que dice haber detectado en la campaña de Rousseff y Temer y que tenía relación con la trama corrupta en Petrobras, mencionada en la acusación que dio base al proceso.

“El grupo Odebrecht era la matriarca de la manada de elefantes que transformó a Petrobras en una sabana africana”, indicó en forma figurara el juez Benjamin, quien insistió en que si la acusación se refiere a la petrolera, “habla necesariamente” de la constructora.

Según Benjamin, las pruebas y los testimonios establecen “que, sin dudas, eso desequilibró la balanza del libre juego electoral” y favoreció “notablemente” y de forma “ilegal” a la fórmula integrada por Rousseff y Temer, quien asumió el poder el año pasado, tras la destitución de la entonces presidenta.

El instructor también afirmó que todas las informaciones que han sido recogidas sobre el papel de Odebrecht y otras grandes empresas en la financiación ilegal de la campaña fueron ratificadas por los publicistas Joao Santana y Mónica Moura, que dirigieron la campaña que se investiga.

“Y los testimonios de Santana y Moura”, así como las pruebas que ambos aportaron, fueron objeto de un interrogatorio solicitado por la propia corte electoral, por lo que “no pueden ser invalidados”, subrayó Benjamin.

Si hubiera una sentencia condenatoria en este caso, Temer podría permanecer en el poder hasta que sean juzgadas todas las apelaciones previstas en la ley, que comienzan en la corte electoral y acaban en el Tribunal Supremo, que daría la última palabra tras un engorroso proceso.

En caso de que todas las apelaciones sean rechazadas, perdería el cargo y el Congreso debería elegir a su sucesor en un plazo de 30 días, mediante una elección parlamentaria indirecta.

Si así fuera, sería la primera vez en la historia brasileña que dos mandatarios habrían sido desalojados del poder durante un mismo período. EFE

El juicio en el tribunal electoral deja más contra las cuerdas a Temer


Brasilia, Brasil (EFE/).- El presidente de Brasil, Michel Temer, sufrió este jueves otro duro golpe, cuando el instructor de un juicio sobre las elecciones de 2014 afirmó que la victoria de la fórmula que compartió con Dilma Rousseff fue financiada por la corrupción.

Frente a esa “constatación”, el magistrado Herman Benjamin dio a entender que sugerirá al Tribunal Superior Electoral la anulación del triunfo que Rousseff y Temer obtuvieron en las urnas hace tres años, lo que tendría como consecuencia directa la destitución del gobernante.

Benjamin no concluyó su voto, que quedó pendiente para mañana, pero dejó claro que cuenta con “pruebas robustas” de que la campaña de Rousseff y Temer se valió de “abusos económicos y políticos”, lo cual aseguró que está avalado por numerosos documentos y testimonios recogidos durante la fase de instrucción.

Muchos de esos documentos se apoyan en testimonios de exdirectivos del grupo Odebrecht, que han confesado que financiaron ilegalmente a Rousseff y Temer, pero cuatro de los siete miembros del Tribunal Superior Electoral anunciaron que no tendrán en cuenta esa declaración, pues consideran que carece de valor probatorio.

En los testimonios que prestaron a la justicia, los exdirectivos de Odebrecht dijeron haber entregado al menos 150 millones de reales (hoy 45 millones de dólares) a la campaña de Rousseff y Temer y que al menos la tercera parte correspondió al pago de sobornos.

El problema radica en que esa confesión ocurrió casi dos años después de la instauración del juicio electoral, por lo que para la mayoría de los magistrados su utilización violaría el derecho a la amplia defensa, pues la acusación inicial no citaba a Odebrecht.

El instructor, sin embargo, insistió en que el papel de ese grupo fue “fundamental” en la cadena de irregularidades que dice haber detectado en la campaña de Rousseff y Temer y que tenía relación con la trama corrupta en Petrobras, mencionada en la acusación que dio base al proceso.

“El grupo Odebrecht era la matriarca de la manada de elefantes que transformó a Petrobras en una sabana africana”, indicó en forma figurara el juez Benjamin, quien insistió en que si la acusación se refiere a la petrolera, “habla necesariamente” de la constructora.

Según Benjamin, las pruebas y los testimonios establecen “que, sin duda, eso desequilibró la balanza del libre juego electoral” y favoreció “notablemente” y de forma “ilegal” a la fórmula integrada por Rousseff y Temer, quien asumió el poder el año pasado, tras la destitución de la entonces presidenta.

El instructor también afirmó que todas las informaciones que han sido recogidas sobre el papel de Odebrecht y otras grandes empresas en la financiación ilegal de la campaña fueron ratificadas por los publicistas Joao Santana y Mónica Moura, que dirigieron la campaña que se investiga.

“Y los testimonios de Santana y Moura”, así como las pruebas que ambos aportaron, fueron objeto de un interrogatorio solicitado por la propia corte electoral, por lo que “no pueden ser invalidados”, subrayó Benjamin.

Si hubiera una sentencia condenatoria en este caso, Temer podría permanecer en el poder hasta que sean juzgadas todas las apelaciones previstas en la ley, que comienzan en la corte electoral y acaban en el Tribunal Supremo, que daría la última palabra tras un engorroso proceso.

En caso de que todas las apelaciones sean rechazadas, perdería el cargo y el Congreso debería elegir a su sucesor en un plazo de 30 días, mediante una elección parlamentaria indirecta.

El proceso en la corte electoral es uno de los frentes que Temer tiene abiertos en la justicia, pues también enfrenta la amenaza de tener que responder ante el Supremo por los supuestos delitos de corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita.

Esas sospechas, sobre las que la Corte Suprema ha iniciado una investigación contra Temer, se desprenden de explosivos testimonios de directivos del grupo cárnico JBS, que dicen haber sobornado al actual gobernante desde 2010 a cambio de “maniobras” políticas que habría realizado para favorecer a esa empresa. EFE

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