Feliz navidad!

En estas fiestas reiteramos el compromiso de acompañar a nuestro pueblo en la búsqueda de la redención. Lo hacemos comprometiendo nuestro trabajo con la honestidad, el amor por la verdad y sirviendo informaciones, historias, noticias y opiniones apegadas a los valores de libertad, justicia y honestidad que hemos aprendido y con los cuales tenemos un sólido compromiso.
acento.com.do - 24 de diciembre de 2016 - 12:04 am - Deja un comentario

La celebración de la navidad generalmente es motivo de alegría. Porque es un tiempo para el reencuentro familiar, para renovar las esperanzas. El nacimiento de Jesús, como se recuerda y se celebra de acuerdo a la tradición religiosa, es motivo de replantearse muchas de las cosas que hemos vivido durante el año.

Celebramos la navidad con fe y amor hacia los que nos rodean, especialmente hacia los familiares más cercanos, nuestros compañeros de trabajo y los que compartimos una esperanza por un mundo más justo, más honesto, más comprometido con la prosperidad y la felicidad de las personas.

En estas fiestas reiteramos el compromiso de acompañar a nuestro pueblo en la búsqueda de la redención. Lo hacemos comprometiendo nuestro trabajo con la honestidad, el amor por la verdad y sirviendo informaciones, historias, noticias y opiniones apegadas a los valores de libertad, justicia y honestidad que hemos aprendido y con los cuales tenemos un sólido compromiso.

Rafael Toribio, profesor y amigo, recientemente ha escrito un mensaje de navidad que remitió a sus relacionados más cercanos, y que asumimos como nuestro, en el que se plantea una reflexión al final del año, que nos anima a seguir adelante. Es esta:

Reflexiones al atardecer

Cuando somos conscientes de que el tiempo que nos queda por vivir es sustancialmente menor que el vivido, hay creencias que se fortalecen y otras que se modifican; incógnitas que se esperan descubrir; no se renuncia a la esperanza, aunque se marchiten las ilusiones; comprendemos que lo absoluto es que muchas cosas son relativas; que no es lo mismo existir que vivir; que reflexionar sobre el pasado permite comprender y vivir el presente y, sobre todo, asumir el futuro como una ventana de múltiples oportunidades.

En esta etapa se avalúan luces y sombras en el trayecto recorrido, comportamientos de los que nos sentimos orgullosos y de otros no tanto; decisiones que debieron ser tomadas; iniciativas que debieron ser apoyadas o rechazadas; afectos que debieron ser demostrados; apoyos que debieron ser ofrecidos y se buscan respuestas sobre temas radicales de la existencia humana.

Sé que quedan muchas cosas por hacer y desafíos que enfrentar, pero al menos, tengo claridad y decisión sobre estas:

No quiero ser comparsa o quorum; que otros definan mi agenda y prioridades; hacer lo que debo hacer y no lo que quiero hacer; hacer siempre lo “políticamente correcto”.

Tampoco que la prudencia me haga callar lo que tengo que decir; decir si cuando lo que quiero y debo es decir no; pensar que siempre tengo la razón; imponer lo que pienso en vez de defenderlo con prudencia y respeto.

No deseo solo cumplir, en vez de comprometerme; prescindir de lo que me sobra y no de lo que necesito; solo comprender al otro en vez de  aceptarlo y valorarlo como es; estar, sino ser. No solo vivir, sino convivir

Estas son las reflexiones que quiero compartir contigo esta navidad.

Felices fiestas y realizaciones significativas en el nuevo año, pues la vida nos invita a vivirla, en las grandes cosas y también en las pequeñas.

No aceptamos comentarios ofensivos ni denigrantes.
Estamos interesados en el debate de las ideas, no auspiciamos ninguna ofensa contra nadie. Los comentarios que contengan mensajes denigrantes, ofensivos, difamatorios, injuriosos, por razones de raza, de política, de religión o de cualquier otra índole serán eliminados y sus autores excluidos de continuar comentando.