Historia de la Medicina Dominicana: Mario Ravelo Barré

Escribió un texto de histología y un Atlas de Anatomía Patológica, que lamentablemente hoy no disponemos, pero que fue de gran utilidad para sus estudiantes en la Universidad de Santo Domingo
Herbert Stern - 6 de mayo de 2013 - 4:00 pm - Deja un comentario

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- “No hay Ravelo que no sea músico ni doctor Ravelo que no sea laboratorista”. Con esta frase se refiere el Dr. Rafael Miranda al  Dr. Ravelo Barré.

Nacido en Santo Domingo en el 1907, Ravelo Barré recibió su título de Licenciado en Medicina y su exequátur en el 1932. Durante sus estudios de medicina laboró como laboratorista junto a Amadeo Báez.

Luego de graduarse es nombrado monitor de Anatomía Patológica en la Universidad de Santo Domingo, lo que confirma su vocación y adquiere conocimientos como Patólogo.

En Puerto Rico inicia su formación como especialista, realizando estudios en el Laboratorio de Sanidad de San Juan, en el Laboratorio de Anatomía Patológica de San Juan y en la Escuela de Medicina Tropical de San Juan.

Regresa al país y trabaja en el Hospital Padre Billini, en donde entra en contacto con el Instituto Dominico Alemán, que trae al país al Dr. Fred Marschall, con quien labora por un año en 1938.

Su desempeño fue brillante y se le otorga una beca para estudiar en Alemania, pero estalla la segunda guerra mundial y se cancela ese viaje.

Más adelante es becado por la Oficina Sanitaria Panamericana y se dirige a Baltimore, Estados Unidos, en donde permanece por dos años en el prestigioso Hospital Johns Hopkins, realizando estudios de anatomía patológica y bacteriología.

Desde temprano en su ejercicio profesional fue un investigador acucioso y publicó múltiples trabajos en revistas dominicanas y extranjeras

Con el Dr. Emil Novak, profundiza sus estudios en patología ginecológica. Viaja también a New York donde hace una rotación de 2 meses en los Hospitales Mount Sinai y Memorial, también en el área de la Anatomía Patológica.

Desde temprano en su ejercicio profesional fue un investigador acucioso y publicó múltiples trabajos en revistas dominicanas y extranjeras, como un trabajo sobre “Los parásitos intestinales en el Distrito Nacional “ publicado en la Revista Americana de Enfermedades Tropicales.

Igualmente, recibió premios por trabajos presentados en los Congresos Médicos Dominicanos de 1938, 1944 y 1946. En las revistas medicas  de la época, sus trabajos resaltaban por la brillantez de sus conocimientos y por la calidad de sus imágenes.

Se le considera con justicia como el Padre de la Anatomía Patológica en la República Dominicana. En esos años los médicos dominicanos no le daban mucha importancia a la patología o a los estudios citológicos, y fue el Dr. Ravelo Barré el responsable de darle gran categoría a esta especialidad en nuestro país.

Era un extraordinario conocedor de la fotografía y sus fotos de cortes patológicos eran legendarias por su calidad y belleza

Fue el primer patólogo en enseñar la materia de Patología en la Universidad de Santo Domingo y más adelante, fue fundador de la Universidad Nacional Pedro Henriquez Ureña.

En 1964 fue fundador de la Sociedad Dominicana de Patólogos, de la que fue presidente en cuatro ocasiones. Era un extraordinario conocedor de la fotografía y sus fotos de cortes patológicos eran legendarias por su calidad y belleza, por la nitidez que se apreciaba en cada imagen.

Escribió un texto de histología y un Atlas de Anatomía Patológica, que lamentablemente hoy no disponemos, pero que fue de gran utilidad para sus estudiantes en la Universidad de Santo Domingo. Trabajó por muchos años en el Laboratorio Nacional y en el Instituto de Oncología, dedicado con gran entrega a su profesión.

El Dr. Michel Khourie, también patólogo, escribió sobre el “era un hombre fuera de lo común, polifacético, poseedor de gran cultura, musicólogo, interprete musical, experto en vinos, gastrónomo y gourmet, un hombre sobresaliente en su medio”. Este gran profesional de la Anatomía Patológica, a quien tuve el honor de tener como profesor, falleció en Santo Domingo en el 1982, con la gran satisfacción de haber abierto en nuestro país, el necesario camino de la Patología.

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