Caso Assange: Ecuador pide una reunión urgente de la ONU

El gobierno de Australia es presionado para que intervenga en la disputa por el caso Assange
Gustavo Olivo Peña - 17 de Agosto de 2012 - 11:00 am - Deja un comentario

El Parlamento de Ecuador pide una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU

QUITO, Ecuador (EFE).- La Asamblea Nacional de Ecuador pidió hoy al Gobierno de su país que solicite una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para evitar que Reino Unido use la fuerza y entre sin autorización en la Embajada ecuatoriana en Londres para detener al fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

En una larga sesión extraordinaria que concluyó pasada la medianoche, el órgano parlamentario de Ecuador resolvió rechazar la “amenaza” del Reino Unido y convocó a los ecuatorianos a unirse en torno a la defensa de la soberanía nacional.

El pasado miércoles, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, dijo que recibió un comunicado británico en el que se amenazaba con irrumpir en la Embajada ecuatoriana para localizar y arrestar a Assange, para luego extraditarle a Suecia, donde le imputan cargos por supuesto delitos sexuales que él niega.

El jueves, Patiño comunicó que su Gobierno había otorgado asilo a Assange y dijo confiar en que Londres concedería un salvoconducto para que pueda viajar a Quito, aunque las autoridades británicas negaron tal posibilidad y, más bien, ratificaron su interés de extraditar al “exhacker” australiano.

La tensa situación entre Ecuador y el Reino Unido motivó al presidente de la Asamblea ecuatoriana, el oficialista Fernando Cordero, a convocar a una reunión extraordinaria a sus colegas legisladores para tratar el asunto.

En su resolución, aprobada por 73 legisladores de los 80 presentes en la sesión, la Asamblea Nacional recomendó al Gobierno que, “solicite una reunión urgente” del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para evitar la “amenaza” británica.

También valoró y reconoció el respaldo internacional al Estado ecuatoriano y destacó las anunciadas reuniones de la Alianza Bolivariana para nuestra América (ALBA) y de la Unión Suramericana de Naciones, que tendrán lugar este sábado y domingo en Guayaquil.

El órgano parlamentario ecuatoriano, asimismo, instó a la comunidad internacional a “rechazar toda amenaza o uso de la violencia como mecanismo para la resolución de conflictos entre Estados soberanos”.

En ese sentido demandó al Reino Unido a que busque “soluciones pacíficas en cualquier tipo de controversia”, fundamentaba en los principios de “independencia e igualdad jurídica de los Estados”.

Además, la Asamblea ecuatoriana decidió solicitar “a todas las instancias parlamentarias internacionales el apoyo” a la causa ecuatoriana y convocó a los ciudadanos del país a mantener una “férrea unidad” en defensa de “la dignidad y soberanía de nuestra patria”. EFE

Inglaterra mantiene vigilancia extrema a embajada de Ecuador

LONDRES (EFE).- Una decena de agentes de policía siguen vigilando hoy la embajada de Ecuador en Londres, ante la que ya no se concentran manifestantes en apoyo al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, como ocurrió este jueves.

El Gobierno ecuatoriano otorgó ayer asilo al activista australiano, refugiado en su embajada en el céntrico y exclusivo barrio de Knightsbridge desde el pasado 19 de junio, y reclamó el apoyo de los otros países latinoamericanos para que pueda abandonar el Reino Unido, que le niega un salvoconducto alegando que tiene obligación legal de extraditarlo a Suecia.

Los alrededor de doscientos partidarios de Assange que se agolparon ayer ante la sede diplomática han desaparecido dejando un rastro de pancartas de apoyo al fundador de WikiLeaks y al soldado estadounidense Bradley Manning, acusado de haber filtrado cables diplomáticos al portal.

A lemas como “Los héroes deben ser recompensados, no perseguidos” o “El valor es contagioso”, se han sumado otros nuevos en defensa de la decisión del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y la “soberanía” latinoamericana.

Una decena de agentes de la policía metropolitana y dos furgones permanecen en la acera en la que se encuentra la embajada, donde no pueden manifestarse los partidarios de Assange.

Algunos curiosos aprovechaban para tomarse fotos bajo el escudo y la bandera de Ecuador ante la mirada de unas quince cámaras de televisión, mientras Assange continúa en el interior de la embajada, donde le visitan con frecuencia su ayudante Sarah Harrison y Joseph Farrell, portavoz de WikiLeaks.

El caso Assange comenzó en diciembre de 2010, cuando fue detenido en Londres por orden de la fiscalía sueca por presuntas agresiones sexuales, y desde entonces tres tribunales británicos, el último de ellos el Supremo el 14 de junio pasado, dictaminaron a favor de su entrega al país escandinavo.

Su defensa ha tratado por todos los medios de evitar la entrega a Suecia alegando que desde allí podría ser extraditado a EEUU, el país más afectado por las filtraciones de WikiLeaks y donde corre el riesgo de ser condenado a pena de muerte. EFE

Assange se aloja en una pequeña habitación “mal ventilada”, según “The Times”

LONDRES (EFE).- El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, lleva 59 días refugiado en una pequeña habitación “mal ventilada” de la embajada de Ecuador en Londres, donde hay una lámpara solar y una cinta de correr, indica hoy el diario británico “The Times”.

El australiano pasó su primera noche en la legación ecuatoriana después de que el Gobierno de Rafael Correa le concediera ayer el asilo político que él había solicitado en su intento para evitar la extradición a Suecia, país que lo reclama por delitos sexuales que él niega.

Assange permanece refugiado en la embajada de Ecuador desde que el pasado 19 de junio se personara para solicitar asilo, con lo que violó las condiciones de su arresto domiciliario y tras lo que Scotland Yard le alertó de que será detenido si abandona el edificio.

Mientras se desarrolla la disputa diplomática entre Ecuador y el Reino Unido, “decepcionado” ante la decisión de Quito, Assange está, según señala hoy “The Times”, “aburrido”.

El rotativo explica que dentro del elegante edificio victoriano situado tras los lujosos almacenes Harrods, en el barrio de Knightsbridge, Assange pasa las horas en una pequeña oficina.

En esa habitación, según el periódico, el periodista, que continúa con la pulsera electrónica que era parte de los requisitos impuestos en su arresto domiciliario, tiene una lámpara solar, una cinta para correr, una conexión a internet y una cama.

Los amigos del fundador de WikiLeaks indican que el australiano está “intranquilo” y “tenso”, mientras otros sugieren que comienza a sentirse deprimido.

El activista lleva encerrado durante 59 días, apartado de la luz solar dentro de una habitación “mal ventilada”, según ese periódico.

Mientras algunos de los amigos de Assange creen que el australiano está preparado para soportar esta situación durante mucho tiempo, otros cuestionan su salud mental.

El rotativo también dice que el activista recibe visitas que “ponen música y le animan a bailar” y que su ayudante, Sarah Harrison, acude con frecuencia a verle por las tardes junto con Joseph Farrell, portavoz de WikiLeaks, el portal que distribuyó miles de cables diplomáticos secretos con información sensible.

“The Times” apunta además que Assange ha sido visitado por los simpatizantes acaudalados que han pagado su fianza, entre ellos el periodista John Pilger y Vaughan Smith, que alojó a Assange en una vivienda de Norfolk durante más de un año mientras el periodista llevaba su caso ante el Tribunal Supremo.

El caso Assange comenzó en diciembre de 2010, cuando fue detenido en Londres por orden de la fiscalía sueca, y desde entonces tres tribunales británicos, el último de ellos el Supremo el 14 de junio pasado, dictaminaron a favor de su entrega al país escandinavo.

Su defensa ha tratado por todos los medios de evitar la entrega a a las autoridades suecas por temor a que, finalmente, Assange sea extraditado a EEUU, el país más afectado por las filtraciones de WikiLeaks, y donde podría ser condenado a pena de muerte. EFE

Presión sobre Australia

SIDNEY, Australia (EFE).- Representantes políticos, legales y grupos de defensa de las libertades instaron hoy al Gobierno de Australia a intervenir en la disputa entre Londres y Quito para asistir al australiano Julian Assange, a quien Ecuador ha concedido asilo diplomático.

A estos llamamientos se sumó la protesta realizada por un pequeño grupo de seguidores del fundador de Wikileaks frente al consulado británico en la ciudad de Melbourne y al que cuatro manifestantes accedieron tras sortear las medidas de seguridad, aunque poco después fueron desalojados por la policía.

Durante la manifestación, convocada por la denominada Alianza de Ciudadanos Australianos Wikileaks, los participantes exhibieron carteles con consignas como “Respetar el asilo dado a Assange”, una decisión que fue elogiada por la Fundación de Sídney para la Paz.

El Gobierno ecuatoriano otorgó ayer el asilo que había solicitado Assange el 19 de junio en la Embajada de Ecuador en Londres, donde se refugió para evitar su extradición a Suecia, donde está acusado de delitos sexuales y desde donde teme que las autoridades de Estocolmo terminen por enviarlo a Estados Unidos.

Pero el Reino Unido se ha negado a permitir la salida de Assange del país alegando que es su “obligación” extraditar a Suecia al australiano, de 41 años, para que allí sea juzgado.

“Ecuador entiende la naturaleza de la justicia, pero los gobiernos del Reino Unido, Suecia y EEUU, al no dar garantías sobre la seguridad de Assange, parecen suponer que los problemas pueden solucionarse por la fuerza” indicó la Fundación en un comunicado en el que además se pregunta: “¿Tendrá el gobierno de Australia coraje para darle las gracias a Ecuador o se pondrá del lado de los grandes batallones?”.

Hasta el momento, el Gobierno laborista de la primera ministra, Julia Gillard, mantiene que la disputa diplomática entre el Reino Unido y Ecuador por el caso Assange, es un asunto que incumbe estrictamente a estos dos países.

“El papel de Australia permanece inalterado”, indicó el gabinete de prensa del ministro australiano de Asuntos Exteriores, Bob Carr, una postura igual a la sostiene la Fiscalía General de Australia.

En una aparente invitación a mediar en la crisis diplomática, el abogado especializado en derechos humanos y miembro del equipo que defiende al activista australiano, Geoffrey Robertson, señaló que el Gobierno de Australia puede contribuir a resolver la disputa.

“Los ecuatorianos cuestionan a los norteamericanos, los suecos y a los británicos, pero es obvio que el país del que el señor Assange es ciudadano (Australia) no se ha implicado”, dijo Robertson al canal de televisión ABC.

“Creo es la oportunidad para Australia para implicarse por su ciudadano y ver si puede hacer cuadrar este circulo” añadió el letrado.

Después del anuncio hecho el jueves por el Gobierno ecuatoriano, el Partido Verde de Australia indicó que consideraba que la decisión de Quito de dar asiló diplomático Assange suponía ofrecerle la protección que el Gobierno de su país no le ha dado.

“Lo que el Gobierno ecuatoriano ha hecho es ofrecer a Julian Assange la protección que el Gobierno australiano no le ha dado”, señaló en conferencia de prensa el senador Scott Ludlam, portavoz del Partido Verde en la Cámara Alta.

Según Ludlam, la declaración de Ecuador, anunciada por el ministro ecuatoriano de Asuntos Exteriores, Ricardo Patiño, fue de forma “inequívoca y detallada condenatoria para Australia”.

La declaración de Ecuador “subraya que las razones por las que el señor Assange ha dado este paso radical en primer lugar y se ha echado con buen resultado a pedir el favor de las autoridades ecuatorianas, se deben a que no ha confiado en la buena voluntad de su país o en su capacidad para defender sus derechos legales”, puntualizó el senador Ludlam.

El senador del Partido Verde indicó que tras el anuncio hecho por Ecuador el Gobierno británico debía retirar a la policía de los alrededores de la embajada de Ecuador y garantizar el libre paso de Assange en un vehículo diplomático hasta el aeropuerto de Heathrow.

En una comparecencia en el Senado durante un pleno celebrado el jueves unas horas antes del anuncio hecho por Ecuador, el ministro de Asuntos Exteriores Bob Carr, indicó que el Gobierno australiano ha realizado por medio de su servicio consular un total de 62 gestiones relacionadas con Assange.

“Ningún australiano ha recibido mayor atención que Assange en un espacio de tiempo similar, en término de representaciones consulares”, señaló el jefe de la diplomacia australiana.

Por su parte, el ministro de Medio Ambiente, Tony Burke, dijo hoy en rueda de prensa, que el Gobierno australiano no había conseguido hasta ese momento establecer contacto con el ecuatoriano sobre la disputa diplomática.

“Hemos hecho algunas llamadas esta mañana pero no podemos confirmar que hayamos establecido contacto”, afirmó el ministro. EFE

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